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Irwin Corey: El señor de Manhattan que Gerardo quería conocer

Ese "señor, dijo, es una leyenda del humorismo en Estados Unidos y pide limosnas para después comprar medicamentos para los niños de Cuba".

Tras ser "descubierto", Irwin expresó su alegría al recibir la noticia de cómo lo habían buscado por las calles de Nueva York. De recuerdo se le entregó una revista de La Colmenita.

Tomado de www.cubahora.cu

 

Lo buscamos incansablemente una tarde de octubre, en medio del tránsito imposible de la ciudad de Nueva York, pero ya no estaba en el lugar que suele hacer suyo cada día.

Habíamos establecido un compromiso con Gerardo Hernández, quien en la prisión de máxima seguridad de Victorville, California, donde cumple una injusta doble cadena perpetua, leyó en un diario The New York Times la hermosa historia de humanismo y solidaridad que protagoniza “un señor que se para desde hace 17 años en un semáforo de Manhattan”.

Ese “señor, dijo, es una leyenda del humorismo en Estados Unidos y pide limosnas para después comprar medicamentos para los niños de Cuba”.

La noticia en voz de Gerardo la escuchamos gracias a ese fluido intercambio que sostuvo el antiterrorista cubano con los integrantes de la compañía infantil La Colmenita, durante su gira por varias ciudades estadounidenses en octubre pasado.

Precisamente, uno de esos contactos telefónicos se produjo horas antes de la actuación del grupo en el barrio neoyorquino del Bronx. Se realizaba el montaje de los equipos, el ensayo final y se ajustaban los detalles de la función en el teatro del Centro Hostos para la Cultura y las Artes (un lugar que, por cierto, había agotado sus capacidades con varias jornadas de anticipación a la llegada de La Colmenita).

Justo al punto estaban esos menesteres cuando apareció celular en mano Alicia Jrapko, una de las organizadoras del periplo, invitándome a tomar nota del mensaje que Gerardo quería darme.

Irwin Corey

Irwin Corey. (Foto: Fred R. Conrad/The New YorkTimes.)

Así fue como el teléfono de Alicia se puso con micrófono abierto y nos enteramos todos del quién, dónde, cómo y por qué que incentivaron esta crónica.

La propuesta de Gerardo de indagar por “ese viejito de 97 años” se transformó en un plan de búsqueda inmediata, sin calcular distancias en un Nueva York atestado de autos y sin posibilidades de parqueo en buena parte de Manhattan. Incluso Carlos Alberto Cremata, el director de La Colmenita, sugirió la posibilidad de llevarlo a la función de esa noche en el Hostos.

Por eso Sheryl, la amiga que nos acompañaba asumió el reto de tratar de vencer más de 50 cuadras para llevarnos hasta la altura de la 35 Este en menos de una hora y retornar al teatro antes del comienzo de la actuación. Y alcanzamos la meta, pero él ya no estaba por ahí.

La curiosidad se transformó en tristeza, pero el fracaso momentáneo no mató la idea de nuestro trabajo periodístico, porque de alguna manera sabíamos que debía aparecer ese “hombre viejo que aborda a los chóferes en el semáforo de la calle 35 Este de Manhattan, cerca de la Tercera Avenida”, según el reportaje del The New York Times.

UNA LEYENDA DEL HUMOR

El “simpático y desaliñado anciano”, como lo describió el periódico, es Irwin Corey, una leyenda del humor que carga sobre sus hombros una intensa vida que ya alcanzó los 97 años.

Camina auxiliado de un andador, con apariencia de cualquier homeless (sin casa) que sobrevive en la gran ciudad de los rascacielos; sin embargo, no es un mendigo.

Nació el 29 de julio de 1914 en Brooklyn en medio de la mayor pobreza, al punto de que sus padres se vieron obligados a colocarlo a él y a sus cinco hermanos en el Asilo de Huérfanos hebreo de Nueva York, donde permaneció hasta los 13 años de edad.

Tal vez ese origen marcó para siempre su infinito deseo por hacer el bien y alejar la tristeza.

Su carrera comenzó en 1943 en el circuito de Broadway. Desde entonces su nombre se ha ligado al humorismo, la actuación en películas y series de televisión, y además, al activismo político de izquierda.

Conocido como Profesor, se le da el crédito de haber inventado un estilo de comedia improvisada, incluso, el desaparecido comediante y crítico estadounidense Lenny Bruce lo definió como “uno de los humoristas más brillantes de todos los tiempos”.

Irwin Corey ha tenido el privilegio de trabajar junto a Jackie Gleason (1916-1987), una de las estrellas más populares de los primeros años de la televisión y el laureado director, guionista y actor, Woody Allen.

Mientras su impronta quedó en filmes como Stuck on you! (1983), de Michael Herz y Lloyd Kaufman; Car Wash (1976), de Michael Schultz, y How to Commit Marriage (1969) de Norman Panama, entre otros.

En la actualidad no tiene una vida de estrechez económica, pero despojado de toda vanidad y por voluntad propia ha dedicado los últimos 17 años de su existencia a vender periódicos a medio precio, leer a cambio de una propina o pedir limosnas en el semáforo de la calle 35 Este. Una actividad que también le espanta la soledad que le dejó con su muerte Fran, la esposa de siempre.

Lo que recauda (en ocasiones hasta 250 dólares diarios) lo dedica a un noble fin: comprar medicinas para los niños cubanos con lo cual desafía el bloqueo de más de cinco décadas impuesto por el gobierno de su país contra la isla antillana.

Fidel Castro con Irwin Corey

Con Fidel. (Foto: Fred R. Conrad/The New York Times).

De hecho ha viajado a La Habana como portador de esta expresión humanitaria y conserva una foto (publicada en el Times) junto al líder de Revolución cubana en la que se lee, autografiado por el propio Fidel Castro, “con admiración, gratitud y afecto”.

Ahora un amigo, en Nueva York, acaba de encontrar a Corey.

Le contó cómo lo buscamos aquella tarde de octubre. Y confiesa mi amigo que el Profesor tiene la “imagen cándida de un señor viejo ya, que por debajo de su abrigo se le pueden ver unas alas muy grandes”, similar al personaje que suponían un ángel, nacido de la pluma del escritor Gabriel García Márquez.

Entrevista: Robert Redford define qué significa ser estadounidense

Robert Redford

Robert Redford

“Ser estadounidense tiene que ver con una serie de valores e ideales que a veces parece se nos olvidan (…) algo que va más allá de banderas o de ir de machitos por el mundo, asegura el actor en una entrevista publicada por El País”.

 

Mucha gente sabe que el presidente de Estados Unidos Abraham Lincoln falleció asesinado por un actor, John Wilkes Booth, en el teatro Ford de Washington en abril de 1865. El magnicida le descerrajó un tiro en la nuca y saltó al escenario, por donde huyó gritando: “Sic semper tyrannis! (Así siempre a los tiranos)”. Menos conoce que Booth era un intérprete muy popular en la época y que encabezaba aquella conspiración. A Booth le mataron unos soldados 15 días después y el resto de sus posibles cómplices fueron ahorcados sin contemplaciones en un juicio sin las garantías mínimas procesales. Ese juicio supuso un golpe de Estado en la democracia estadounidense impulsado por el Secretario de Guerra Edwin Stanton. Tanto detalle solo aparecía en los libros de historia hasta que Robert Redford (Los Ángeles, 1937) decidió que ahí había material para su nueva película como director. Uno se puede imaginar a Redford pensando: “Toma paralelismo con la guerra contra el terror de George Bush”.
La conspiración, que se estrena en España el próximo viernes, habla de ese juicio posterior al asesinato de Lincoln y de cómo un abogado (James McAvoy) intenta defender a Mary Surratt, madre de uno de los conspiradores y dueña de la casa de huéspedes donde se reunían a preparar el atentado, una mujer encarnada por Robin Wright que sencillamente estuvo en el peor lugar en el peor momento. Por teléfono, Redford, todo un profesional de la promoción que cada dos respuestas mete de cuña el nombre de pila del periodista, responde rehuyendo el paralelismo.

Pregunta. Ese paralelismo sería lo que le atrajo del proyecto.

Respuesta. No, lo que me atrajo es que en Estados Unidos nadie conoce la historia del proceso a Surratt, esos días en que desapareció el habeas corpus y cualquier tipo de garantía judicial. El Gobierno pedía sangre por encima de cualquier libertad. Lo mejor es que nunca sabremos si Surratt conocía la trama o no, si era culpable o inocente.
¿El paralelismo con los actos de la Administración Bush? Bueno, déjame que no sea yo quien lo diga. La historia está ahí, tú lo has visto, el espectador inteligente sacará sus conclusiones. Sí me gustaría pensar que Lincoln, hombre ante todo de principios, no hubiera dejado que ocurriera tamaño atropello.

P. ¿Llamaría a eso violación constitucional?

R. ¿Lo de Bush o el juicio a Surratt?

P. Ya puestos, ambos.

R. Hablemos de la película mejor. Sí, violaron la Constitución, no probaron que Surratt fuera culpable, tampoco hay evidencias de su inocencia. Esa ambigüedad es fascinante.

P. Tanto su anterior película como director, Leones por corderos, como La conspiración hablan sobre el patriotismo. ¿Qué es para usted ser estadounidense?

R. Desde luego, algo que va más allá de banderas o de ir de machitos por el mundo. Nací en Los Ángeles, en muchas ocasiones en el cine me ha tocado hacer de rubio americano [risas], pero he vivido rodeado de artistas y amigos extranjeros. Ser estadounidense tiene que ver con una serie de valores e ideales que a veces parece se nos olvidan.

P. La conspiración tiene paralelismos con Las brujas de Salem, la obra de Arthur Miller.

R. Gracias por la pregunta, porque me va a permitir lucirme [risas]. Adoro el trabajo de Miller, admiro Las brujas de Salem [The crucible, en su título original]. Sí, la opresión machista sobre las mujeres, el abuso de los poderosos y el histerismo colectivo aparecen en los dos casos.

P. ¿Al inicio de su carrera pudo imaginarse un currículo como el que posee actualmente?

R. Por favor, si me echaron de la facultad… Bueno, siendo estrictos, me invitaron a que me fuera. En realidad, nunca miro atrás, sino hacia adelante. Siempre estoy en movimiento, e intento mantenerme fiel a los principios que alberga mi corazón. La pasión es mi principal motor. He tenido suerte, he trabajado mucho y he colaborado con grandes tipos.

P. ¿Qué recuerda de su estancia en 1966 en España?

R. Me mudé a tu país porque quería llevar una vida bohemia con mi esposa [Lola Von Wagenen] y mis hijos. Pero ya había hecho en el teatro Descalzos en el parque y me llamaron para protagonizar la versión cinematográfica. Adiós al sueño bohemio. Me encantó, era una época muy interesante para un americano como yo en España.

P. Siempre se ha movido más en la lucha medioambiental que en la política. ¿No son tiempos más para lo segundo? ¿Qué piensa de la labor de Obama?

R. Al principio yo no tenía tantos ideales políticos. Estaba mucho más interesado en la preservación de la naturaleza, y aún hoy lo estoy. Pero con los años he aprendido que la política es necesaria para articular esos cambios. Alguna vez he criticado a Obama, pero creo que está plantando cara en una gran batalla.

P. ¿Se siente actor, director o cineasta?

R. Empecé como actor, soy intérprete, y por eso cuando dirijo me preocupa mucho el reparto. Soy muy pesado con la selección del casting. Es duro, pero yo disfruto. Normalmente no hago pruebas, me fijo en lo dúctiles que son, porque necesito que sean flexibles en su trabajo. Elijo y les llamo. Dirigir, como el resto de las cosas, me ha ido llegando con el tiempo.

Tomado de El País

Denunciarán maniobras de EE.UU. para fabricar líderes en Cuba

razones_de_cuba1.jpgLa televisión cubana presentará hoy un material audiovisual, con información desclasificada, que abordará la prioridad que conceden los servicios de inteligencia de Estados Unidos a la fabricación de “líderes sociales” en la isla, mediante el reclutamiento de personas.

De acuerdo con el periódico Granma, el documental Fabricando un Líder, la nueva entrega de la serie de denuncia Las razones de Cuba, evidencia que ello se produce especialmente en el sector de los intelectuales, para que sirvan a los intereses de Washington.

El programa será transmitido esta noche, al concluir el noticiero estelar de la televisión, por los canales Cubavisión y Cubavisión Internacional.

La Ciberguerra de EEUU al duro y sin guante: 30 millones para la subversión en Cuba y otros países

timthumbphp.jpegTracey Eaton
Tomado de
Cuba Money Project

El Departamento de Estado planea gastar hasta 30 millones de dólares para proyectos de “libertad de Internet” en Cuba y otras naciones (léase la libertad de expresar lo que le conviene a Washington. N.R).

En una noticia de enero de 2011 (vea el enlace o descargue el PDF), la agencia solicitó ideas de proyectos a organizaciones de Estados Unidos interesadas en llevar a cabo proyectos de “libertad uso de Internet en Cuba” y otras naciones.

El 7 de febrero fue la fecha límite. El Departamento de Estado no ha nombrado – y probablemente no los anuncie- las organizaciones que llevarán a cabo los proyectos. La agencia dijo que solicita ideas para escoger los mejores proyectos y entonces solicita a las organizaciones que presenten propuestas formales.

Becas que oscilan entre el medio millón y hasta los ocho millones están en juego. Se espera que los premios sean un total de treinta millones. El dinero proviene del presupuesto federal para el 2010, no el del 2011.

Organizaciones estadounidenses “sin fines de lucro”, universidades y centros de investigación son elegibles para participar (como contratistas. N.R). El Departamento de Estado pide que tengan experiencia trabajando en “entornos en Internet sumamente hostiles”. Compañías privadas, para los contratistas de lujo – como Development Alternative Inc., la compañía que contrató a Alan Gross, el contratista encarcelado en Cuba- no fueron invitadas a presentar sus ideas.

Los países y regiones seleccionados incluyen:

-Este de Asia, incluyendo Birmania y China

-El Cercano Oriente, incluyendo Irán

-Sudeste de Asia, Cáucaso Meridional, Eurasia, incluyendo Rusia y Asia Central

-América Latina, incluyendo Cuba y Venezuela

-África

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Diario de El Paso: Un caballero en el estrado

Por José Pertierra*

Tomado de http://www.cubadebate.cu

roberto-hernandez-caballero1.jpgFebrero 22, 2011. El Paso,Texas.-  A las 9:00 de la mañana en punto, entró la Jueza Kathleen Cardone a la sala judicial. Su último encuentro con los abogados y fiscales había sido hace exactamente una semana, cuando suspendió el juicio para poder “deliberar con calma” sobre si concedía la petición del abogado de Luis Posada Carriles para anular el proceso o, por lo menos, desestimar los tres primeros cargos de la Causa: los que tienen que ver con las declaraciones falsas del acusado sobre las bombas en La Habana en 1997.

La tensión pesaba sobre todos en la Corte. La Jueza Cardone saludó secamente a los abogados, y el fiscal Timothy J. Reardon III se paró y-como hace siempre- le ofreció los buenos días. “El gobierno está listo para el juicio”, anunció Reardon sabiendo que la jueza tenía aún que decidir precisamente la cuestión de la viabilidad de un juicio. El abogado defensor, Arturo Hernández, entonces le extendió un optimista saludo a la jueza.

LA DECISION DE LA JUEZA CARDONE

“La Corte quiere dirigirse a la moción del abogado defensor de anular el caso y a su petición de desestimar los cargos números 1, 2 y 3 de la Causa”, dijo la Jueza Cardone y sacó un papel en el cual había escrito su decisión para leerla sin equivocarse.

La disyuntiva legal deriva de la queja del abogado Hernández que la fiscalía no compartió con la defensa dentro del plazo que le había impuesto la jueza algunos documentos. Específicamente, dijo Hernández en una moción que presentó el 11 de febrero, la fiscalía no compartió unos escritos que supuestamente muestran que el testigo Roberto Hernández Caballero está parcializado contra Posada Carriles y acostumbra a falsificar evidencia.

También que una secretaria en Guatemala, Cecilia Canel, hizo unas declaraciones anteriormente que exculparían a Posada Carriles de responsabilidad por las bombas que estallaron en La Habana en 1997 y que existen dos informes del FBI que del mismo modo lo eximen de culpabilidad.

Como prólogo a su decisión, la Jueza Cardone leyó en alta voz parte de la petición de Arturo Hernández y concluyó que las acusaciones del abogado defensor son ciertas. Es más, dijo la jueza, “si la defensa no se hubiera percatado de que esos documentos existían, la fiscalía probablemente no los hubiera divulgado”.

“Yo he reflexionado largo y tendido sobre esto”, dijo la Jueza Cardone mientras que miraba a los fiscales. “Es cierto que se dilataron en divulgar los documentos, pero de todos modos voy a denegar las mociones”, anunció, dejando caer un “por este momento”. Es decir, subrayó que existe la posibilidad de que conceda la moción en el futuro si se entera de alguna otra violación.

Es difícil desestimar un caso por este tipo de violación, salvo que la jueza concluya que la infracción haya socavado la defensa.  Aquí no hay evidencia de semejante cosa, y por eso la Jueza Cardone no pudo desestimar el caso. “¿Algo más antes que convoque al jurado?”, preguntó la jueza. Arturo Hernández quien aparentaba esta mañana mucha confianza de que su moción estaba ganada, respondió con un huraño “no”.  Ni siquiera, lo adornó con la frase “Su Señoría”, como acostumbra siempre llamar a la jueza.

ENTRA EL JURADO

Escuchamos tres fuertes toques del mazo. El guardia abrió la puerta lateral de la sala y los integrantes del jurado desfilaron a sus asientos.  Ninguno tiene la menor idea del por qué tuvieron un receso de tantos días. Esa información no es compartida con el jurado.

“Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que usted estuvo aquí”, le dijo el fiscal Reardon al testigo. “Háganos el favor de darle a los caballeros y las damas del jurado su nombre y apellido”. Con esa pregunta, Reardon reanudó el interrogatorio de Roberto Hernández Caballero, que la jueza había suspendido hace varios días. El investigador cubano vestía hoy un traje verde claro, con una camisa negra que combinaba con una corbata negra. La última vez que la Jueza Cardone lo dejó testificar fue hace trece días.

LA PELOTA DEL PRESIDENTE KENNEDY Y LA IRONIA HISTÓRICA

El fiscal es un veterano litigante del Departamento de Justicia. Su padre, Timothy J. Reardon Jr., era íntimo amigo del Presidente John F. Kennedy y uno de sus más cercanos asistentes en la Casa Blanca. Los dos Reardons jugaban fútbol americano en Hyannis Port con la familia Kennedy, y en la despedida de duelo de Reardon padre, en el año 1993, el Senador Edward M. Kennedy contó de la vez que el joven Reardon interceptó un balón lanzado por el recién electo Presidente Kennedy en el año 1960. El padre le pidió a su hijo que le devolviera la pelota al Presidente, porque “uno jamás debe interceptar un pase del Presidente electo de los Estados Unidos”.

Ahora el niño que le interceptó el balón al Presidente John F. Kennedy, es un experimentado fiscal de la Sección Antiterrorista del Departamento de Justicia, cuya responsabilidad es procesar a un ex agente de la CIA que ha sido uno de los autores intelectuales del terrorismo contra Cuba durante últimos cincuenta años. Un terrorismo que fue creado y dirigido desde los Estados Unidos. Y amparado por Washington.

Es una gran ironía histórica que sea Timothy J. Reardon III el que está ahora dirigiendo el caso contra Luis Posada Carriles, y  que lo esté haciendo con la colaboración de un testigo de la contrainteligencia cubana y documentos preparados por peritos de la Isla.

Como me dijo el historiador Peter Kornbluh, “después de Playa Girón, los Kennedys desataron una ola de exiliados violentos contra Cuba a través de la Operación Mangosta y otras acciones autónomas”. Mangosta fue una operación encubierta cuyo propósito era destruir a la Revolución cubana. Sus planes incluían el asesinato del Presidente Fidel Castro y otros dirigente, a través del uso del sabotaje. El terrorismo fue un instrumento de una guerra no declarada por Estados Unidos contra Cuba.

El encargado de la Operación Mangosta era el entonces Fiscal General de la República, Robert F. Kennedy, del mismo Departamento de Justicia donde ahora trabaja Timothy J. Reardon III.  Sin embargo, la tarea del Departamento de Justicia hoy en El Paso es diferente a la que tuvo en los años 60. En vez de enviar ataques terroristas contra la isla, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos colabora con el gobierno cubano para procesar a uno de los autores más conocido de la guerra sucia contra Cuba. Un hombre que fue reclutado, entrenado y pagado por la CIA para realizar sus violentas actividades delictivas.

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Cuba Va contra el bloqueo en coloquio en París

08 de febrero de 2011, 10:12París, 8 ene (PL) Cuba Va, la asociación de cubanos residentes en Francia, promovió la realización de un coloquio aquí para marcar la fecha del 7 de febrero, 50 aniversario del establecimiento del bloqueo económico de Estados Unidos contra la Isla.

El encuentro efectuado en esta capital se inició con la proyección del documental “Le secret de la chauve souris”, sobre el rostro oculto de la CIA en su empeño por destruir la Revolución Cubana desde sus inicios.

La cinta de 58 minutos se concentra en las actuaciones de los directivos del ron Bacardí, abiertamente colaboradores con grupos de Miami empeñados en acabar de cualquier forma con el proyecto socialista de la isla caribeña.

Dirigido por Marcel Kolvenbach y Eckehard Sieker, el documental de la cadena de televisión franco-alemana Arte incluye entrevistas con personeros de Miami y denuncia la cara oculta de la CIA en sus maniobras frente a Cuba, incluidos atentados.

El escritor y periodista colombiano Hernando Calvo Ospina, autor de varios libros, uno de ellos precisamente de la cruzada política de Bacardí contra el legítimo ron cubano Havana Club, destacó la objetividad del largometraje de Arte.

El embajador de Cuba en Francia, Orlando Requeijo, refirió que el cerco económico, comercial y financiero de Washington tiene ramificaciones en la Unión Europea (UE), que se ha mantenido con una injerencista y obsoleta Posición Común.

Apreciamos que las cosas están cambiando en la UE pero somos cautelosos y esperamos su levantamiento definitivo, acotó.

De noticias recientes, el diplomático mencionó el dictamen del Tribunal Supremo de España favorable al ron Havana Club en una disputa de propiedad intelectual y la farsa de un juicio en Texas contra el probado terrorista Luis Posada Carriles.

La empresa francesa Pernod Ricard, que comercializa Havana Club dijo claramente que se trata de “un intento deliberado” de su competidor, Bacardí, de apropiarse del éxito de una marca, precisó.

Se da en España pero igualmente está la batalla en el seno de la Organización Mundial de Comercio en Ginebra, donde Washington hace caso omiso a resoluciones que señalan la trasgresión de la propiedad intelectual contra Havana Club, argumentó.

Haydeline Díaz, vicepresidenta de Cuba Va, recordó en otro orden la ola de atentados con la colocación de explosivos en centros de alojamiento y turísticos. “Estábamos cerca del Hotel Capri en La Habana cuando sentimos una bomba”, apuntó.

Andábamos con amigos franceses y fue una sorpresa tremenda porque nunca se había visto algo así en La Habana. Luego supimos de la muerte de un joven turista italiano, otra prueba de hasta dónde nos han hostigado los Gobiernos de Estados Unidos, opinó.

Durante el intercambio con los participantes en el coloquio, se reiteró la necesidad de continuar la batalla por la liberación de los cinco luchadores antiterroristas cubanos con más de 12 años en cárceles estadounidenses.

Al mencionar a René González, Antonio Guerrero, Ramón Labañino, Gerardo Hernández y Fernando González, se reconoció el papel decisivo que jugaron los Cinco en prevenir actos terroristas contra Cuba.

Diario de El Paso: Reardon, Art y las promesas al jurado

infografia_luis-posada-carriles_alejandro-seguipagespeedcejseagu82mv.jpgInfografía realizada por Alejandro Seguí, estudiante del Instituto Superior de Diseño Industrial (Cuba

 Tomado de www.cubadebate.cu

Por José Pertierra*

El jurado tomó asientos en el tribunal donde se realiza el juicio de Luis Posada Carriles a las 10 de la mañana.  Todos que estábamos en la corte nos paramos al escuchar el sonido del mazo que anunció la entrada de las doce personas que decidirán si Posada Carriles es culpable de haberle mentido a las autoridades estadounidenses en varios ocasiones.

Llegaron a escuchar los prólogos del caso Posada que los mantendrá en el Tribunal Federal de El Paso hasta el mes que viene.  Las declaraciones iniciales de los abogados en un juicio ofrecen al jurado una idea de lo que la evidencia demostrará durante el curso del proceso legal contra el acusado.  Son como promesas al jurado.  Peligrosas, porque si los abogados no cumplen y no logran convencer con esas “pruebas” a las doce personas que darán el veredicto, el jurado puede argumentar que el caso estuvo débil.

El peso de la prueba en un caso penal en los Estados Unidos lo tiene la fiscalía.  Tiene que demostrar que el acusado cometió los delitos que se le impugnan y tiene que probarlo sin duda razonable alguna.  Por eso, siempre le toca la primera palabra al fiscal.

El fiscal principal del caso se llama Timothy Reardon III, un hombre elegante y sobrio.  Con voz pausada le dio los buenos días al jurado.  “Este es un caso esencialmente sobre mentiras”, dijo.  Antes de detallar para el jurado las mentiras que Posada Carriles le hizo a las autoridades inmigratorias de los Estados Unidos en diferentes ocasiones, Reardon dijo: “Esta es la historia de un hombre extraordinario.  Es la historia de como llegó ilegalmente a los Estados Unidos y lo que dijo después que llegó”.

300x2502pagespeedcego8sskafta.jpg“Posada llegó a los Estados Unidos el 18 de marzo de 2005″ a bordo de una embarcación llamada Santrina”, dijo Reardon, “y solicitó asilo”.  “La evidencia mostrará que mintió repetidas veces”.  Mostrará, también, que “cuando un juez de inmigración le preguntó a Posada si había solicitado individuos para que lo ayudaran a hacer explotar bombas en Cuba o para llevar explosivos a Cuba, dijo que no.  Mintió,” afirmó el abogado del gobierno de los Estados Unidos.

Un oficial del Servicio de Inmigración lo entrevistó. Posada dijo que entró a los Estados Unidos. “Mentira”, dijo Reardon.  Posada dijo que nunca había estado en Cancún. “Mentira”. Posada dijo que nunca había visto al Santrina. “Mentira”.  Posada dijo que nunca había visto a Santiago Álvarez. “Mentira”. Que nunca había visto a Osvaldo Mitat. “Mentira”.  Que nunca había visto a José Pujol. “Mentira”, enfatizó Reardon.

Santiago Alvarez, Osvaldo Mitat y José Pujols eran parte de la tripulación del Santrina.  La fiscalía afirma que fueron a México a recoger a Posada Carriles para traerlo ilegalmente a los Estados Unidos.  Ayudar a un terrorista a ingresar ilegalmente a los Estados Unidos es severamente sancionado por las leyes estadounidenses.

Reardon levantó en sus manos un pasaporte guatemalteco.  El pasaporte tiene la foto de Posada pero otro nombre.  Un alias.  “Ustedes podrán examinar este pasaporte,” dijo. “También escucharán de un miembro de la tripulación del Santrina que recogió a Luis Posada Carriles en México”. Reardon se refiere a Gilberto Abascal, un agente encubierto del FBI que testificará durante el juicio.

Prometió que la evidencia mostrará que Posada utilizó ese pasaporte para viajar desde Guatemala a México, a través de Belice, y que una persona le llevó el pasaporte desde Miami hasta Guatemala para entregárselo a Posada. El fiscal dijo tener fotos del Santrina en México y de Posada Carriles en una barbería en Isla Mujeres.

“La otra serie de mentiras de Posada Carriles”, dijo Reardon, “tiene que ver con las bombas en La Habana”.  Le contó al jurado de las bombas que estallaron entre la primavera de 1997 y septiembre de 1997.  En el Copacabana, el Chateau Miramar y la Bodeguita del Medio. Narró cómo ocurrió la explosión en el lobby del Copacabana que mató a Fabio DiCelmo.

“Posada Carriles le dio una entrevista al New York Times en Aruba en 1998.  ¿Por qué”, se preguntó Reardon. “Porque Posada consideraba que las bombas no estaban recibiendo suficiente publicidad. Él haría cualquier cosa para cambiar las cosas en Cuba”, dijo el fiscal.

Entonces Reardon le leyó parte de la transcripción de la entrevista que Posada le dio al New York Times en 1998, en la cual admite ser el autor intelectual de la campaña de bombas del 97.  En respuesta a una pregunta de la periodista del Times sobre la muerte de DiCelmo, Posada respondió: “Es una pena.  Estaba en el lugar equivocado, en el momento equivocado.  Yo duerme como un bebé”.

Reardon contó que le mostrará al jurado un fax que fue interceptado, fechado el 25 de agosto de 1997, que tiene que ver con cuatro giros de Western Union de $800.  Reardon entonces citó a Sir Walter Scott: “Oh, what a tangled web we weave, when first we practice to deceive!” -¡Oh, qué enmarañada red tejemos, cuando practicamos el engaño por primera vez!  Y terminó diciendo, “lo que destruye a un hombre no son los cualidades que le faltan, sino las que tiene”.

Llegó entonces el turno de Arturo Hernández, el abogado principal de Luis Posada Carriles.  Comenzó mal.  Derramó un vaso de agua sobre su ropa, sus espejuelos, sus papeles y el podio.  Un vaso que el Fiscal Reardon había olvidado sobre el podio.  Después de varios minutos trasteando un trípode en el cual quería montar un mapa de National Geographic para poder enseñarle al jurado de El Paso donde está ubicado México -territorio que, por cierto, se ve desde cualquier edificio en esta ciudad que tenga más de dos pisos-, Arturo Hernández comenzó su presentación.

“Buenos días. Soy ‘Art’ Hernández”.  La H de Hernández pronunciada como una J.  Pidió que se parara Posada Carriles, para que el jurado lo viera.  Posada, con traje, cuello y corbata, miró incómodamente al jurado.  Su boca entreabierta, debido a un balazo en la quijada que recibió en Guatemala en el año 1990, movía su lengua de lado a lado, mientras miraba con perplejidad al jurado.

“Luis Posada Carriles ha sido un aliado de los Estados Unidos toda su vida.  Siempre al lado de nuestro país”, dijo “Art” Hernández. “Es inocente, porque sustancialmente dijo la verdad, y porque la evidencia que presenta el gobierno contra él es intrínsicamente mala evidencia”, continuó.

Le mostró el mapa que había traído al jurado, y le informó donde está México, Guatemala y los Estados Unidos.   Dijo que Posada Carriles había afirmado la verdad cuando dijo que había entrado a los Estados Unidos por Matamoros, una ciudad fronteriza mexicana.  Que había dicho la verdad cuando aseguró que no había solicitado a nadie poner bombas en Cuba o llevar explosivos a la Isla.  Que el Santrina había ido a Isla Mujeres para llevarle a Posada Carriles $10,000 para ingresar ilegalmente a los Estados Unidos por la frontera.

Que aunque existe un pasaporte guatemalteco con la foto de Posada Carriles, él nunca ha tenido y nunca ha usado ese pasaporte.   Hernández se pasó la próxima media hora, atacando la credibilidad de ciertos testigos claves de la fiscalía: especialmente a Gilberto Abascal.  “Es una persona con una seria enfermedad mental”, dijo Hernández.  “Padece de psicosis, paranoia y depresión.  Ha estado hospitalizado por eso”.

“Es un criminal.  Un fraude.  Dice que está deshabilitado, pero trabaja debajo de la mesa”.  Irónicamente, Hernández tilda a Abascal como un mentiroso para así desestimar su testimonio y proteger a su cliente, a quien acusan de mentiroso.  “Abascal dijo que pagó sus impuestos, pero no los pagó”, se quejó Hernández. Además, “Abascal es un espía de Cuba”.

Cuando terminó de fustigar la reputación de Abascal, Hernández le habló al jurado de otro testigo de la fiscalía: Tony Alvarez.  Un cubano que  le contó al New York Times en 1998 de los vínculos entre Posada Carriles y otros cubanos en Union City, New Jersey, que le enviaron dinero para financiar la campaña de bombas en Cuba en 1997.

Para desacreditar a Tony Alvarez, el abogado de Posada le dijo al jurado que éste conoce personalmente a Fidel Castro.  “Hasta tuvo un romance con su hija”, dijo.  También dio que Alvarez había estado involucrado en el lavado de dinero a través de bancos en Colombia y en México.

La periodista que entrevistó a Posada Carriles en 1998 es Anne Louise Bardach.  El gobierno la traerá como uno de los más importantes testigos para el caso.  “Está preenjuiciada contra el exilio cubano”, dijo Hernández.  “Art” afirmó con toda certeza que el New York Times está prejuiciado a favor de Cuba.  No sabemos qué pensaban en ese momento los doce tejanos del jurado de esa afirmación.

“Art” Hernández terminó su presentación con una frase de Fidel Castro.  Sin citarlo.  Quizás no sabe que fue Fidel quien primero dijo que “Luis Posada Carriles es una papa caliente política para el gobierno de los Estados Unidos”, pero con esa frase concluyó su presentación.  Quizás Posada Carriles vio alguna vez el animado cubano titulado “La patata ardiente“.

Mañana escucharemos el testimonio del primer testigo.

AL MARGEN

Antes de las declaraciones de apertura, los abogados ventilaron unas pequeñas escaramuzas legales sobre algunos temas preliminares. Primero, los abogados defensores de Luis Posada Carriles trataron de convencer a la Jueza Cardone de que los autorice a decirle al jurado esta mañana que Cuba falsifica récords, tergiversa evidencia y fabrica el testimonio de los testigos.

A nombre de Posada Carriles, su abogada Rhonda Anderson dijo que quería que le jueza le permitiera “informarle” al jurado que Cuba falsificó la evidencia durante el caso de los Cinco para demostrar que el derribo de los aviones de Hermanos al Rescate había ocurrido en aguas territoriales cubanas, sabiendo que el derribo pasó en aguas internacionales.  “Gerardo mismo dijo el mes pasado que la evidencia había sido falsificada”, dijo Anderson.

La referencia es al recurso legal que los abogados de Gerardo Hernández, uno de los cinco cubanos presos en los Estados Unidos, presentaron el 12 de octubre de 2010.  Anderson se equivoca de fecha y de hechos.  El recurso legal de Gerardo fue presentado el 12 de octubre de 2010 por sus abogados, y no dice que Cuba falsificó evidencia alguna.  Simplemente dice que el abogado anterior de Gerardo, Paul McKenna, se equivocó al concentrar su defensa en el lugar donde ocurrió el derribo de las avionetas en vez de enfocarle la atención del jurado en el hecho que Gerardo no participó en plan alguno para derribar aviones.  Ni en aguas internacionales o en aguas cubanas.

Anderson también dijo que quería decirle al jurado esta mañana que Cuba asesinó al General Abrahantes y al General Ochoa porque “sabían demasiado”.  La condena del General Ochoa  fue, dijo ella, porque Cuba había falsificado la evidencia.

La contraparte de Anderson fue Bridget Behling de la fiscalía. Aseguró que los abogados de Posada no han mostrado que los testigos y los documentos procedentes de Cuba han sido falsificados.  Dijo que los testigos cubanos testificarían que ocurrió una campaña de bombas contra Cuba, y que una de las bombas mató a una persona.  “Ni siquiera testificarían sobre el involucramiento de Posada Carriles en el asesinato de Fabio DiCelmo o sobre las bombas en La Habana”.

La Jueza Cardone no aceptó los argumentos de Anderson.  Dictaminó que el equipo legal de Posada no tiene el derecho de hacerle ese tipo de argumento al jurado antes de que el gobierno presente la evidencia que quiere utilizar contra Posada, y entonces tendría que mostrar un vínculo entre esa evidencia y las denuncias que ella quiera hacer sobre Cuba.

*José Pertierra es abogado. Tiene su bufete en Washington y representa al gobierno de Venezuela en la extradición del terrorista Luis Posada Carriles

 

ONU ratifica rechazo mundial al bloqueo a Cuba

no-al-bloqueo.jpgNaciones Unidas ratificó hoy por décimo novena ocasión el rechazo mundial al bloqueo impuesto por Estados Unidos contra Cuba desde hace casi medio siglo y el aislamiento de Washington en el mantenimiento de ese asedio.

La soledad del gobierno norteamericano volvió a quedar en evidencia en la Asamblea General durante la votación de una resolución titulada Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba.

El principal órgano de la ONU repudió la continuación de esa medida por 187 votos a favor, dos en contra (Estados Unidos e Israel) y tres abstenciones (Islas Marshall, Micronesia y Palau).

Se trata de la décimo novena ocasión en igual cantidad de años que el plenario de la Asamblea condena el cerco estadounidense a la isla caribeña.

La primera fue el 24 noviembre de 1992 cuando la 47 sesión ordinaria de ese órgano aprobó por 59 votos a favor, tres en contra y 71 abstenciones el primer pronunciamiento en ese sentido.

La resolución aprobada este martes reafirma los principios de igualdad soberana entre los Estados, no intervención y no injerencia en los asuntos internos y libertad de comercio y navegación internacionales.

También rechaza la promulgación y aplicación de leyes y disposiciones como la llamada Helms-Burton, “cuyos efectos extraterritoriales afectan a la soberanía de otros Estados, a los intereses legítimos de entidades o personas bajo su jurisdicción y a la libertad de comercio y navegación”.

Además recuerda las 18 resoluciones aprobadas por la Asamblea General cada año desde 1992 a 2009 y las declaraciones y acuerdos de distintos foros intergubernamentales, órganos y gobiernos en rechazo a la promulgación y aplicación de medidas de ese tipo.

Al respecto, apunta que a pesar de esas decisiones del máximo foro de la ONU, continúan promulgándose y aplicándose nuevas medidas dirigidas a reforzar y ampliar el bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba.

En ese sentido, expresa la preocupación de la ONU por los efectos negativos de esas medidas sobre la población cubana y los nacionales de Cuba residentes en otros países.

En su parte resolutiva, el texto reitera su exhortación a todos los Estados a que se abstengan de promulgar y aplicar leyes y medidas como las del bloqueo a Cuba y llama a cumplir las obligaciones contenidas en la Carta de la ONU y el derecho internacional.

También “insta una vez más a los Estados en los que existen y continúan aplicándose leyes y medidas de ese tipo a que, en el plazo más breve posible y de acuerdo con su ordenamiento jurídico, tomen las medidas necesarias para derogarlas o dejarlas sin efecto”.

Por último, pide al secretario general de la ONU que prepare un informe sobre el cumplimiento de la resolución para presentarlo en el 66 período de sesiones de la Asamblea el año próximo, cuando el tema del bloqueo volverá a ser debatido.

En la votación del año pasado, 187 países se pronunciaron contra la medida norteamericana, la cantidad más alta registrada sobre ese asunto, con solo tres en contra (Estados Unidos, Israel y Palau) y dos abstenciones (islas Marshall y Micronesia).

De acuerdo con las autoridades de la isla caribeña, el bloqueo ha costado a Cuba 751 mil 363 millones de dólares, cifra aún conservadora basada en la depreciación del dólar frente al oro.

Tomado de www.prensa-latina.cu

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