Archivos por Etiqueta: del

«En cine y en carteles, el Oscar en La Habana»

file_44361.jpg

Una muestra de más de 50 carteles de filmes quedó inaugurada hoy como parte del XXXII Festival Internacional del Nuevo Cine de La Habana.

El vestíbulo del capitalino cine La Rampa acoge la exposición de pósters referidos a ganadores del Premio Oscar en la categoría de Mejor Película Extranjera, y que lleva como título «En cine y en carteles: el Oscar en La Habana».

La apertura estuvo a cargo de Iván Giroud, director del Festival, y contó, además, con la asistencia de Alfredo Guevara, presidente del evento, y Sydney Ganis, productor y expresidente de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de América (AMPAS por sus siglas en inglés).

Esta muestra es parte de la colección de AMPAS, que posee unos 48 mil carteles, incluidos algunos de películas cubanas, entre los que destaca Fresa y Chocolate, filme cubano nominado a la codiciada estatuilla.

Allí pueden apreciarse carteles de cintas bien conocidas por el público cubano, como la japonesa Rashomon, la soviética Moscú no cree en lágrimas, y la húngara Mephisto.

Igualmente están los pósters de más reciente producción, como el de la italiana La vida es bella, la china Tigre y dragón y la española Mar adentro.

Ganis expresó su admiración por los realizadores y diseñadores cubanos, y elogió la calidad de la cartelística exhibida, la que considera como parte de la cultura de la Isla.

Reconoció la calidad del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano que se extenderá por toda Cuba hasta el próximo día 12.

También hizo pública su intención de organizar una colección de carteles del cine cubano en los Estados Unidos.

Tomado de www.cubasi.cu

Anuncios

MI PADRE

martirena.jpgYo tengo en el hogar un soberano,
único a quien venera el alma mía;
es su corona de cabello cano,
la honra su ley y la virtud su guía.
En lentas horas de miseria y duelo,
lleno de firme y varonil constancia,
guarda la fe de que me habló el cielo
en las horas primeras de mi infancia.
La amarga prescripción y la tristeza
en su alma abrieron incurable herida,
es un anciano y lleva en la cabeza
el polvo del camino de la vida.
Ve del mundo las fieras tempestades,
de la suerte las horas desgraciadas,
y pasa, como Cristo el Tiberíades,
de pie sobre las ondas encrespadas.
Seca su llanto, calla sus dolores,
y sólo en el deber sus ojos fijos,
recoge espinas y derrama flores
sobre la senda que trazó a sus hijos.
Me ha dicho: “A quien es bueno, la amargura
jamás en llanto sus mejillas moja;
en el mundo, la flor de la ventura
al más ligero soplo se deshoja.
Haz el bien sin temer el sacrificio;
el hombre ha de luchar sereno y fuerte,
y halla quien odia la maldad y el vicio
un tálamo de rosas en la muerte.
Si eres pobre, confórmate y sé bueno;
si eres rico, protege al desgraciado,
y lo mismo en tu hogar que en el ajeno
guarda tu honor para vivir honrado.
Ama la libertad: libre es el hombre
y su juez más severo es la conciencia;
tanto como tu honor guarda tu nombre,
pues mi nombre y mi honor forman tu herencia”.
Este código augusto en mi alma pudo,
desde que lo escuché, quedar grabado;
en todas las tormentas fue mi escudo,
de todas las borrascas me ha salvado.
Mi padre tiene en su mirar sereno
reflejo fiel de su conciencia honrada.
¡Cuánto consejo cariñoso y bueno
sorprendo en el fulgor de su mirada!.

Por….Juán de Dios Peza – Poeta mexicano.