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La Humoranga de Martirena

Alfredo Martirena Hernández es nombre reiterado en la lista de premios de la Humoranga Ariguanabense 2016 de San Antonio de los Baños, que publica el sitio digital del humorístico Dedeté.

En el encuentro celebrado del 11 al 13 de abril, el integrante del colectivo de Melaíto obtuvo el premio en Humor general, con la obra Ciber canastilla, también distinguida por la publicación humorística Palante y la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) de la provincia de Artemisa.

La Humoranga Ariguanabense (Salón Nacional de Humor Gráfico) de San Antonio de los Baños es un evento que se celebra desde 1990, y alterna con la Bienal Internacional del Humor Gráfico, con sede en esa misma localidad de la provincia de Artemisa surcada por el río Ariguanabo.

Durante su realización también tiene lugar la premiación del concurso de nacional de literatura humorística Juan Ángel Cardi.

Los premios de la Humoranga

martirena@martirena.com

Ciber canastilla, de Alfredo Martirena.

Humor General:

Premio a la obra: Ciber canastilla

De: Alfredo Martirena Hernández

Mención a las obras:

El grito de la moda, de José Luis López Palacios

De puya, de Eduardo Núñez Pulido

S/T, Luis Reinier Enrique Torres

Too late, David Williams Gallart Núñez

Sátira Política:

Premio a la obra: 17 D

De: Alfredo Martirena Hernández

Mención a la obra:

S/T, de Brady Izquierdo Rodríguez

martirena@martirena.com

17-D

 

 

Caricatura Personal:

Premio a la obra: Giraldo Piloto

De: Rafael Vallbona Losada

Mención a las obras:

Umberto Eco, de Brady Izquierdo Rodríguez

S/T, de Jorge Martínez Rodríguez

Historieta:

Desierto

Fotografía:

Premio a la obra: La presumida

De: Eduardo Núñez Pulido

Humor Volumétrico:

Premio a la obra: Fuera de la red

De: Eduardo Núñez Pulido

Por la factura, y la idea de gran actualidad.

Mención a la obra:

Picasso, de Armando Acosta Álvarez

Premio al conjunto de obras:

A: Eduardo Núñez Pulido

Premio Palante

Autor: Alfredo Martirena Hernández

Obra: Ciber canastilla

Premio Museo del Humor:

Autor: Armando Acosta Álvarez

Obra: Picasso

X Concurso Nacional de Literatura Humorística Juan Ángel Cardi

Cuento:

Premio a: Mario Alberto Verdugo Castillo

Obra: Conjunto de la obra (Na, El caballero Mayito, Put on the Parachute)

Mención:

Autor: Eugenio Vicedo Tomey

Obra: ¿Habanandito, eh?

Décima:

Premio a: Carlos Ettiel Gómez Abreu

Obra: Venta de fruta

Mención:

Autor: Carlos Ettiel Gómez Abreu

Obra: Elegía al pan

(Información de Adán Iglesias)

¿Tú me oyes?

Por Mayli Estévez

Ilustración: Martirena

Se tiró encima sus mejores prendas. Retocó todas las partes importantes del maquillaje. Puso énfasis en los ojos y la boca. Ella sabía lo que hacía. Igual se perfumó. Aunque, por primera vez, aquello no tenía mucha importancia. Se puso los tacones, cogió el creyón, el celular, los audífonos y salió a la calle. Era una vedette lista para conquistar el ciberespacio.

Sentada en un banco con sombra del parque Vidal, sacó el creyón, empolvó la cara y se conectó con videollamada. Al instante supo que compartiría con los demás del banco algo más que la wifi.

—Oye, ¿me escuchas? ¡Oyeee…!

Y el grito posiblemente lo hayan escuchado en Roma. Mientras la señora de al lado, que no tenía celular ni wifi, pero era superamistosa, saludaba al rostro que asomaba en la pantalla.

—¿Una nueva amiga, ma’?

—No, hijo, no. Es la mujer que estaba sentada aquí cuando llegué, pero tú sabes que los cubanos somos unos contentos. Además, me contó que sacaron papel sanitario en «Praga». De aquí voy pa allá, que eso vuela. Pero no me has dicho nada del nuevo look.

La señora se levantó presurosa y se pasó el celular de la cabe-za a los pies. Dudo que el de Ro- ma haya visto algo claro. Y en ese traqueteo se le «congeló» la conexión.

¡Este hijo mío siempre ha sido un despistado! Comentó con la de al lado, que seguía con total atención la videollamada. Esta asintió con la cabeza como si se hubiera criado con él.

«Lo de la internet es un lío, y a esto le dicen congelarse, con el calor que está haciendo», continuó la de la wifi, mientras volvía a presionar la cámara en el imo. Por supuesto, la superamistosa le dijo que sí. Aquí al menos tenía razón en asentir porque el calor era para todos.

—Oye, ¿me escuchas? ¡Oyeee…!

Y volvimos al principio. La señora estuvo repitiendo eso como entrante del bocadillo siguiente. Se retocó el maquillaje otras tres veces. Llevaba al uníso-no la llamada y la charla con la amiga gratuita que se encontró en el banco. Le contó al hijo los mil y un enredos con la propiedad de la casa, cómo la hija de Juanita (la que vivía en la esquina) se había casado con un canadiense, y que la prima de Güinía venía a quedarse en Santa Clara esta semana. Siempre contando con la aprobación y solidaridad de la señora de al lado, por supuesto. La misma que en un rato supo más noticias que en el noticiero de las ocho. No sé si consumió la hora y los dos cuc, ni si habrá conseguido el papel sanitario, pero la que llegó como vedette, como vedette se marchó del parque.

Sí, en tiempos de wifi hay que estar a la altura. Si algo se va a caer, que sea la conexión. Al fin y al cabo, que me haya enterado de los sabores y sinsabores de la señora es culpa de la wifi. Porque… ¡yo sí no oigo conversaciones ajenas!

Buddy Bears en La Habana

Siboney, el oso cubano. Foto: Ladyrene Pérez/ Cubadebate.

Siboney, el oso cubano. Foto: Ladyrene Pérez / Cubadebate.

El próximo viernes 16 de enero, a las 4:30 p.m., será inaugurada en la Plaza de San Francisco de Asís, la exposición United Buddy Bears, destinada a promover “la unión de los pueblos”.

“Tenemos que conocernos mejor, para comprendernos mejor, para tener más confianza los unos en los otros y para convivir mejor”. Bajo este lema, los United Buddy Bears (cada uno de 2 metros) están promoviendo la tolerancia y la comprensión entre los pueblos, las culturas y las religiones en su gira mundial.

Los osos en pie con las patas delanteras levantadas, ícono de Berlín, envían a todos los visitantes su mensaje de tolerancia.

El Oso Buddy (en inglés: Buddy Bear) es una escultura de oso de tamaño natural, de material sintético reforzado con fibras de vidrio. Cada escultura está pintada con un diseño individual. Un oso cubano, llamado Siboney, de la artista Nancy Torres, será mostrado en esta ronda.

Los United Buddy Bears están promoviendo la tolerancia y la comprensión entre los pueblos. Foto: Ladyrene Pérez/ Cubadebate.

Los United Buddy Bears están promoviendo la tolerancia y la comprensión entre los pueblos. Foto: Ladyrene Pérez / Cubadebate.

Cada escultura que integra el proyecto representa a un estado reconocido por la ONU. Foto: Ladyrene Pérez/ Cubadebate.

Cada escultura representa a un estado reconocido por la ONU. Foto: Ladyrene Pérez / Cubadebate.

Más de 30 millones de personas han podido apreciar el también llamado arte de la tolerancia. Foto: Ladyrene Pérez/ Cubadebate.

Más de 30 millones de personas han podido apreciar el también llamado arte de la tolerancia. Foto: Ladyrene Pérez / Cubadebate.

Cada escultura está pintada con el diseño de un artista del respectivo país. Foto: Ladyrene Pérez/ Cubadebate.

Cada escultura está pintada con el diseño de un artista del respectivo país. Foto: Ladyrene Pérez / Cubadebate.

Foto: Ladyrene Pérez/ Cubadebate.

La estancia habanera de los osos se extenderá hasta principios del mes de marzo. Foto: Ladyrene Pérez / Cubadebate.

La primera exposición fue en Berlín, en el año 2002. Foto: Ladyrene Pérez / Cubadebate.

Esta exposición itinerante ha recorrido importantes ciudades de todos los continentes. Foto: Ladyrene Pérez/ Cubadebate..

Esta exposición itinerante ha recorrido importantes ciudades de todos los continentes. Foto: Ladyrene Pérez/ Cubadebate.

La primera exposición fue en Berlín, en el año 2002. Foto: Ladyrene Pérez / Cubadebate

Mensaje desde Honduras. Foto: Ladyrene Pérez/ Cubadebate.

Mensaje desde Honduras. Foto: Ladyrene Pérez / Cubadebate.

Foto: Ladyrene Pérez/ Cubadebate.

Tras pasar por varias ciudades, en 2009 la iniciativa llegó por primera vez al continente americano. Foto: Ladyrene Pérez / Cubadebate.

Oso que representa a Estados Unidos. Foto: Ladyrene Pérez/ Cubadebate.

Oso que representa a Estados Unidos. Foto: Ladyrene Pérez / Cubadebate.

De frente al Ébola

Por Ricardo R. González                Fotos: Ramón Barreras Valdés y archivo personal y familiar del doctor Corona

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Esta es la brigada cubana que labora en Sierra Leona. Vestir con el traje completo demanda de unos 15 minutos según las habilidades adquiridas. Lo más peligroso resulta quitarse el atuendo ya contaminado.

Freetown, la capital de Sierra Leona, resultaba un punto distante e    incógnito para el galeno villaclareño     Rafael Corona Pérez. Una huelga en los aeropuertos galos hizo que la travesía fuera más larga, por lo que el camino impuso pasar por España, hacer otra escala en Marruecos, hasta llegar al destino africano.
Para él no constituía la primera experiencia riesgosa, mas la situación en torno al ébola aparecía como el gran reto de una nueva experiencia sin antecedentes en la práctica.
Así iniciaba la historia de tres cubanos que integraron la avanzada del grupo: Un espirituano radicado en La Habana, un guantanamero y un villaclareño, que partieron el pasado 19 de septiembre y llegaron en la mañana del día 21.
«El resto de la brigada —precisa Corona— arribó el 2 de octubre, luego de una preparación previa que recibimos en Cuba, guiada por la dirección de la Unidad Central de Colaboración Médica en estrecha cooperación con el Instituto de Medicina Tropical (IPK) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS)».
Como deportistas que van en busca de una medalla de oro en favor de la humanidad iniciaron el entrenamiento intensivo. El uso del traje de protección, la organización del trabajo, la seguridad y la bioseguridad del personal, según el programa trazado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), constituían el ABC inviolable en cada jornada.
Pero el día a día trajo la fotografía real. «Fue muy impresionante ver a los pobladores sin una verdadera percepción de riesgo, a pesar de que llegamos en pleno toque de queda decretado del 19 al 21 de septiembre. Las costumbres y hábitos, totalmente incorrectos, favorecen mucho el contagio y la propagación de la terrible enfermedad», relata el doctor Corona vía correo electrónico.

Doctor Rafael Corona Pérez

Doctor Rafael Corona Pérez

Ante este panorama no había tiempo que perder. La llamada zona roja o área directa de enfrentamiento, aguardaba. Una vez cumplidos los requisitos de la OMS, se aplicaron las estrategias en los diferentes hospitales de la capital.
«Nuestra brigada está integrada por 165 colaboradores; de ellos, ocho villaclareños. Las rotaciones en el hospital de Kerry Town, donde labora un numeroso grupo de los compañeros, son cada seis horas. Una vez pasados 60 minutos se produce el relevo, y el personal saliente cuenta con dos horas de descanso».
—¿Han podido cuantificar la cantidad de habitantes atendidos por los cubanos?
—Resulta difícil, pues el personal atiende, la mayor parte del tiempo, los casos confirmados en las áreas rojas, y en ocasiones colabora en la clasificación o apoya a otras demarcaciones junto a los expertos del país o los extranjeros. En las zonas rojas se valoran alrededor de 10 a 12 enfermos graves a diario, ya que los hospitales son de nueva creación, al tiempo que se incrementan, progresivamente, los casos de acuerdo con los aseguramientos y la organización interna de las áreas.
Vestir el atuendo requerido para enfrentar la epidemia resulta, quizás, el detalle de mayor complejidad. Demanda de unos 15 minutos como promedio. «El tiempo depende de la habilidad adquirida, y lo más importante es que se cumplan los pasos establecidos bajo supervisión estricta. Lo más peligroso es quitarse el traje ya contaminado, por lo que la tarea se hace mayor al tener que cumplirse las fases de la desinfección, baño y cambio de ropa», afirma quien se desempeña, además de médico, como miembro del Consejo de Dirección de la Brigada y responde por el aseguramiento logístico.

SORPRESAS EN EL CAMINO

Nunca imaginó el doctor Corona que la vida le propiciara un grato momento en medio de tantas contingencias. Uno de los alumnos formados en la Universidad Médica villaclareña, nativo de Sierra Leona, figura como ayudante entre los cubanos.
«Se trata de Patric don Davis. Terminó su carrera en la Facultad de Estomatología hace unos 20 años. Un relevante profesional que no ha querido abandonar a su pueblo en este grave contexto.
«Ni imaginé el reencuentro. Lo reconocí enseguida porque en sus tiempos de estudiante mi esposa era la decana de Becarios Extranjeros del Instituto Superior de Ciencias Médicas de Villa Clara. Para mí resultó muy estimulante apreciar los valores humanos y morales de quien se enorgullece de haber estudiado en Cuba, y tiene la conducta de un verdadero internacionalista».
Entre tantas tensiones, un motivo de pura sensibilidad humana estremeció a los cubanos cuando fue confirmado el diagnóstico del doctor habanero Félix Báez Sarría para desbordarse el manantial de solidaridad entre todos.
«Precisamente forma parte de nuestra brigada, y puedo decir que nos hemos cohesionado mucho más después de la contaminación del compañero. Ello expresa con fuerza la decisión de cumplir la tarea y regresar sanos a Cuba.
«La información sobre el estado de salud de Félix ha sido permanente por parte de la dirección del colectivo, la Embajada Cubana, y por el Ministerio de Salud Pública (MINSAP)».
—Gerardo Hernández Nordelo, uno de los prisioneros encarcelados injustamente en el Imperio, calificó el trabajo de ustedes como el de verdaderos héroes ¿Cuál es su valoración personal ante este hecho?
—De la carta de Gerardo me impresionó mucho este párrafo: «Ahora, con esa lección extraordinaria de heroísmo que ustedes están dando al mundo, nos sentimos aún más orgullosos, y no alcanzarían las palabras para expresarles cuánto nos fortalecen con su ejemplo. Ustedes son hoy nuestros héroes».
«Qué se puede decir cuando el reconocimiento viene de parte de un gran ejemplo de altruismo y de patriotismo. Él y sus cuatro hermanos son un símbolo de lo inmenso que resulta nuestro pueblo y su capacidad de responder al llamado de la Patria, pero no creo que merezcamos esa condición. Es verdad que se necesitan valor y otras cualidades, pero también es un deber profesional salvar vidas bajo cualquier circunstancia».
—¿De todas las misiones cumplidas esta ha sido la más compleja o cada una encierra sus particularidades?
—Todas presentan en común un gran peligro para la vida, y también la posibilidad de evitarlo y protegerse. Creo que el éxito está en lograr una organización eficiente con una disciplina consciente.
—Dicen que Ud. es un hombre de contingencias. ¿Realmente se considera así?
—Constituye parte de mi formación revolucionaria adquirida en un país de contingencias, en el que enfrentar los retos ya es una idiosincrasia del cubano.

En casa esperan la llegada de algún mensaje o imaginan algunas de las vivencias cotidianas de la lejana África. Bárbara Cabrera Menéndez (a la derecha), comparte con su hija Yadira Corona Cabrera y el novio de esta,Javier Obregón Rodríguez.

En casa esperan la llegada de algún mensaje o imaginan algunas de las vivencias cotidianas de la lejana África. Bárbara Cabrera Menéndez (a la derecha), comparte con su hija Yadira Corona Cabrera y el novio de esta,Javier Obregón Rodríguez.

DESDE LA DISTANTE VILLA CLARA

Parece que los días se alargan en el hogar del doctor Corona, aunque la comunicación no ha faltado. Se le extraña por el patio, convertido en pequeña arboleda, donde confluyen mameyes, maracuyá o mangos, entre otras variedades. Quizás hasta canes y felinos presentes en el lugar experimenten sus morriñas, en tanto la cocina clama por su sazón, mientras se desean los ajiacos o cualquier plato salido de su ingenio.
Que lo diga Bárbara Cabrera Menéndez, la esposa, que conoce las complejidades en la vida de Corona desde que la Universidad Médica lo recibe bien temprano para enfrentar sus tareas cotidianas.
«Estudia mucho, investiga, asesora a los demás, y forma parte de tribunales», sustenta quien es, además, profesora de Morfofisiología en el propio centro docente.
«Esta misión fue muy rápida. Recuerdo que él estaba en una reunión del Comité del Partido y recibió una llamada urgente. Era de Colaboración, le explicaron lo que era, y nos dijo: Me voy en cuestión de días».
Para Barbarita la ausencia de su compañero, una vez más, se ha convertido en parte de lo cotidiano. Evoca aquellos días de Surinam, la más larga de todas las misiones, y a la vez la más difícil por todas las situaciones familiares que enfrentaron en aquellos días.
«A veces pienso que ya no va a pasar nada más en el mundo, y que vamos a estar juntos, pero aparece de nuevo otra encomienda. Hay como especie de un subconsciente preparado, y llega a ser para nosotros algo normal. Porque su vida siempre ha sido así, incluyendo su período como militar».
Aunque laboren en la misma institución coinciden en ocasiones, sobre todo a la hora del almuerzo y no siempre, pues cada quien está en función de sus obligaciones.
«Corona me explica que está trabajando fuerte, y me sentí en extremo feliz al saber que uno de los alumnos graduados por nuestra Universidad contribuya a la causa. Son los frutos de la obra, pues resulta el único alumno de Sierra Leona diplomado en nuestra Facultad de Estomatología».
Por su parte, Yadira Corona Cabrera, campeona nacional de triatlón en 2006-2007 e hija del matrimonio, piensa en él, mientras enfrenta el rudo entrenamiento que debe vencer para asistir a las competencias iberoamericanas fijadas en 2015.
Entre las dobles sesiones de natación, ciclismo y carrera, de manera alterna, hay momentos en que le parece que corre, nada o pedalea junto a él.
«Lo que más extraño de mi padre es su apoyo. Siempre dispuesto y embullándome para las confrontaciones deportivas. En sus correos no falta el estímulo para que busque la preparación óptima, por lo que tengo un reto encaminado a satisfacer sus deseos».
Mientras tanto, cada sentimiento es también compartido por Carlos Javier Obregón Rodríguez, el joven que conoció a Yadira hace más de una década gracias a los deportes practicados en común, y hoy alimentan el noviazgo.
Y si hay un punto convergente entre ellos es que reafirman a Corona como un hombre de contingencias «porque enfrenta el peligro y tenemos la impresión de que sabe cómo dominarlo».
Ecuador, Surinam, Haití, Sierra Leona…. Puntos distantes pero que acumulan gran parte de la vida de Rafael Corona. Por eso desde la convulsa África también hay un mensaje para sus seres queridos.
«Pienso mucho en mi familia que es parte de la misión, por su valentía, por su sacrificio, porque saben estimularme y comprenden el alcance de de esta. Pienso en la vida en Cuba, y en regresar con la misión cumplida para educar a nuestros estudiantes con nuevos elementos. Es admirable constatar cómo se respeta el ejemplo, y nunca estaremos viejos si mantenemos joven aquella luz iniciada hace más de cinco décadas, en aquel enero».
Así son los cubanos. Esos que, desafiando peligros, se mantienen de pie, de frente al ébola.

¿QUIÉN ES RAFAEL CORONA?

Tiene 66 años. Un día se decidió a estudiar Medicina, y optó por la especialidad de Higiene y Epidemiología. Quizás imaginó, alguna vez, constatar realidades muy crudas en un mundo con tan diversos matices, pero sentía, según él, la necesidad de brindarle un nuevo enfoque a la Medicina cubana con un pensamiento nuevo.
No se considera un superhombre ni un héroe, pero suma cuatro misiones bajo situaciones de catástrofes u otras contingencias.
Una en Ecuador ante la erupción del volcán Tungurahua, en la que solo cuatro cubanos resultaron seleccionados para cumplirla; otra en Haití luego del devastador terremoto y la epidemia desatada de cólera, y la actual en Sierra Leona, todas como integrante de la Brigada Henry Reeve.
Sin embargo, la más prolongada resultó la cumplida en Surinam, que le ocupó dos años de su vida, ante los azotes del dengue, y en la que participó como parte del Programa Integral de Salud (PIS).
En la Universidad Médica de Villa Clara se desempeña como profesor consultante del departamento de Salud, en la especialidad de Higiene y Epidemiología, y también asume la jefatura de la cátedra de Medicina de Desastres.
Sin duda, un reparador de sueños que ha dejado sus huellas benéficas en una parte del Orbe.

Una actriz que trabaja hasta la saciedad

 

Alina Rodríguez

Alina Rodríguez

                                                     

                                                   Laura Rodríguez Fuentes               Foto: Yariel

—Alina Rodríguez asiste como invitada a la trigésima primera edición del Festival de Invierno, que culmina hoy en la noche con la entrega de premios.  Vanguardia aprovecha la oportunidad para acercarse a esta gran mujer, y conocer algunos detalles de su vida y obra.

Alina Rodríguez se caracteriza por la perseverancia, pero también por la espontaneidad y ciertos aires maternales que transfiere a sus personajes. Se muestra sincera y accesible. Sencilla, sonriente, delicada y fuerte a la vez, como legítima mujer cubana que sabe lo que quiere y lucha por ello.
El pasado miércoles, Alina recibió el Indio Cubanacán de Honor. Cuando nos responde qué le ha parecido esta distinción que otorga cada año el Centro Provincial de Cine a las personalidades invitadas a la muestra, su voz nos remite de inmediato a Justa, la de la telenovela Tierra brava, y más cercano en el tiempo, a Carmela, la del film Conducta.
«No me lo esperaba, ha sido una sorpresa total. Por otra parte, sé que he trabajado mucho, que tengo un largo recorrido, pero también pienso que es mi deber, mi manera de hacer, la mejor que he encontrado. Soy una actriz que trabaja hasta la saciedad. Siempre trato de entregar lo mejor. Por eso no creo merecerme tantos homenajes. Lo agradezco, porque me lo entregaron de corazón».
—¿Cómo logra adentrarse en personajes tan diferentes y complicados?
—El trabajo de actuación es mágico. Por supuesto, se deben tener determinados conocimientos también. Resulta vital aprender la técnica en la academia, aunque existen personas que piensan lo contrario, aparte del talento que puedas tener. Es un don, igual que el que sabe cantar o bailar. Claro, hay que cultivarlo.
«Yo pasé la academia y no creas, ahora es cuando la gente ve el resultado después de tantos años. Cuando uno empieza, todo resulta muy difícil, hay quien no cree en ti, pasas mucho trabajo, te dan personajes, y por muy bien que lo hagas nunca te lo tienen en cuenta. Por todo eso pasé. Mi vida no ha sido toda llena de flores ni solo buenos resultados. Me ha costado mucho imponerme, pero se logra con esfuerzo.
«En esta carrera hay que vivir estudiando y preocupándose. Nunca se termina. Cada personaje es un ser humano nuevo al que tienes que comprender. No se trata solamente de meterse en su piel, el actor es uno y buscamos esa transformación que no siempre se da. Eso se encuentra trabajando con seriedad».
—¿Elige los personajes o ellos a usted? ¿Siempre acepta las propuestas que le llegan?
—Hubo momentos en mi vida en los que tuve que aceptar lo que me llegaba, porque percibes un salario. Dentro de eso, siempre trato de hacer lo mejor posible y me esfuerzo por tratar de transformar lo que no me gusta. Hay directores que lo permiten y otros no.
«Siento que algunos personajes me han elegido, porque cuando comienzas a leer sus historias te llegan de manera especial. Entonces te dices: «Ese sí». Me ha pasado, por ejemplo, con Justa. Desde que leí el primer capítulo supe que tenía características similares a las mías. En fin, el resultado en esos casos generalmente es bueno.
«El rol protagónico de la película María Antonia lo obtuve al principio de mi carrera. Fue el primer personaje grande que me tocó en el cine. Ya estaba trabajando en Teatro Estudio, con Adolfo Llauradó; o sea, que poseía una base sólida para enfrentarme al personaje. Lo demás, un poco de valentía».
—¿Presintió al leer el guión de Conducta que el personaje le pertenecía?
—Conducta no me sorprendió solamente a mí, también al resto de  los actores. Cuando leímos el guión nos dijimos: «Lo que tenemos en la mano es oro». Es un guión excelente, una historia que conmueve. Fue este tipo de proyecto del que todos nos enamoramos, incluso el equipo técnico. Había mucho corazón en ese filme. Está hecho con honestidad, y por eso llega a conmocionar a la gente.
—Usted estudió magisterio en algún momento. ¿Que le aportó este conocimiento para interpretar a Carmela?
—Comencé a estudiarlo, pero no lo terminé. Todo aporta en la vida del actor: lo que estudias, lo que lees, la cultura que tengas, hasta las caídas, las muertes o los accidentes que puedas sufrir. También el actor debe ser inteligente para retener todo esto y sacarlo en el momento apropiado.
—¿Fue difícil como profesional tener un hijo a tan temprana edad?
—Sí lo fue. Yo tuve mi hijo a los 19 años, en una época en que se estilaba. No había problema con eso, las madres te preguntaban cuándo ibas a tener hijos. Me costó mucho trabajo, tuve que terminar el pre en la Facultad Obrero Campesina. Llevaba al niño conmigo, a todas partes, constantemente.  Mi mamá también trabajaba y no me lo podía cuidar. Tenía que graduarme, de lo contrario, no entraba al ISA. Huguito, prácticamente desde que nació, andaba correteando allí.
—Hugo Reyes, su hijo, también ha seguido los pasos de la madre en el cine…
—Mi hijo ha tenido que hacerse su propio camino. Yo empecé sola, a mí nadie me empujó. Esta es una carrera muy difícil y cada quien debe demostrarse a sí mismo que le gusta, porque, si no es así o no estás muy convencido, resulta más dura aún.
—Entonces, su virtud principal en la actuación es esa entrega de la que habla…
—Soy muy perseverante, no solo en la actuación, también en la vida. Voy por un camino y hasta que no agoto todas las posibilidades no paro.
—Ahora estrenará Contigo pan y cebolla, ¿cuán difícil es llevar un personaje teatral al cine?
—No existe diferencia en el personaje, sino en el medio. Por ejemplo, Juan Carlos Cremata hizo la versión de El premio flaco y no quedó totalmente teatral. En Contigo… él respetó mucho el texto y los personajes de Héctor Quintero. Entonces, es posible que esté un poco teatralizada también. Pero no lo puedo asegurar porque no he visto aún la película. Lo diré después del estreno, que será el día 20, en la sala teatro Hubert de Blanck, un hecho simbólico porque allí se hizo por primera vez la obra.

 

La casa más antigua de Cuba (fotos)

EN FOTOS: La casa más antigua de Cuba

Casa más antigua de Cuba, que perteneció al conquistador español Diego Velázquez, primer Gobernador de Cuba y fundador de las siete primeras villas en el país, construida entre 1516 y 1530 fue además Casa de Contratación y Fundición de la Corona española, actualmente funciona como Museo de Ambiente Histórico Colonial Cubano y está situada en el anillo fundacional de la ciudad de Santiago de Cuba. 
FOTOS: Miguel Rubiera Justiz / AIN

 

Lázaro Saavedra gana mayor premio cubano de artes plásticas

Lázaro Saavedra: El síndrome de la sospecha y Autoerotismo intelectual

Lázaro Saavedra: El síndrome de la sospecha y Autoerotismo intelectual

El artista cubano Lázaro Saavedra ganó hoy el codiciado Premio Nacional de Artes Plásticas de 2014, por delante de otros consagrados como Zaida del Río y Alexis “Kcho” Leyva.

El Consejo Nacional de las Artes Plásticas divulgó el veredicto del jurado encabezado por Eduardo Ponjuán, ganador del pasado año, y que reconoce la trayectoria de Saavedra y sus aportes a la cultura.

Con una obra versátil y caracterizada por el conceptualismo y el manejo del humor y la ironía, Saavedra (1964) comenzó a descollar en los años de 1980 como parte del grupo de creación artística PURE.

Su palmarés incluye exposiciones personales y colectivas dentro y fuera de su país, como la Bienal de Venecia, y tiene obras en colecciones de Cuba, Alemania y Suiza.

Este galardón, instituido en 1994, es concedido anualmente a un artista visual cubano, vivo y residente en el país, cuya producción haya aportado al desarrollo de esta manifestación en la Isla.

El jurado evaluó propuestas de 25 instituciones culturales, y al final se decantó por Saavedra, por delante de varios pesos pesados de las artes visuales, algunos de gran presencia mediática.

Tomado de http://www.prensa-latina.cu

Más de  Lázaro Saavedra

Nace el 3 de octubre de 1964 en La Habana, Cuba. Graduado del Instituto Superior de Arte (ISA) de La Habana en 1988. Profesor del Instituto Superior de Arte de La Habana desde el 1992. Ha obtenido varias becas y residencias artísticas: Banff Center for the Arts, Alberta, Canadá (1996). Ludwig Forum para el Arte Internacional, Aachen, Alemania (1996). 1990´s Art from Cuba: A National Residency and Exhibition Program. Diverse Works Arts Space, Houston, New York, USA (1997). Museum City Fukuoka´98, Fukuoka, Japón (1998). ECAV, Valais, Pro-Helvetia Foundation, Suiza (1998). Barbican Center, Londres, Reino Unido, (1999). Iaab de la Fundación Christoph Merian de Basel, Suiza (2002). Mattress Factory. Pittsburgh, Philadelphia. PA. USA (2004). Proyecto Batiscafo, Cuba (2006).

Ha realizado varias exposiciones personales desde 1988 hasta la fecha, entre alguna de ellas se encuentran: El único animal que ríe. Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana (2003). Can’t buy, my love. Galería Habana, La Habana (2003). Todo final es el comienzo de algo desconocido. Iaab Ateliers. Basel, Suiza (2002) Muriendo Libre. Diverse Works Artspace, Houston (1987). Estipendiaten. Ludwig Forum für Internationale Kunst, Aquisgran, Alemania (1996). Ha participado en más de 50 exposiciones colectivas en Cuba, México, Venezuela, Colombia, Brasil, USA, Canadá, España, Francia, Republica de Irlanda, Alemania, Reino Unido, Holanda, Suiza, Malasia y Japón. Principales colecciones: Museo Nacional de Bellas Artes, Cuba. Ludwig Forum, Aachen. Alemania. Daros-Latinamerica, Zurich, Suiza. Museo de Bellas Artes de Montreal. Canadá.

Estudios

Premios y menciones

  • Primer lugar en el Seminario Martiano con la exposición Homenaje, ISA; La Habana 1986.
  • Mención del Fondo Cubano de Bienes Culturales en el Salón de Grabado’87; La Habana 1987.
  • Gran Premio del I Festival de la creación y la investigación; ISA; La Habana 1987.
  • Premio de la Sección de Artes Plásticas del Ministerio de Cultura en el I Festival de la creación y la investigación, ISA, La Habana 1987.
  • Premio Abril; La Habana 1993.
  • Distinción por la Cultura Nacional; La Habana 1999.
  • Premio Nacional de Artes Plásticas 2014[1]

 

Retrato de la escuela cubana de ballet

Por el Dr. Miguel Cabrera*
Fotografías de Rebekah Bowman

Tomado de  http://www.cubadebate.cu

Tuvo razón el prestigioso crítico inglés Arnold Haskell cuando medio siglo atrás definió a nuestra escuela balletística como “el milagro cubano”. Lo que sí es necesario precisar es que ese fenómeno artístico, hoy mundialmente reconocido y elogiado, no fue el resultado de un don divino, sino el fruto de elementos y circunstancias totalmente humanas y terrenales: la riqueza danzaria de un pueblo, siempre presto a expresarse en el lenguaje del movimiento; la presencia de figuras capaces de expresar, en el nivel más alto, ese patrimonio popular; y la comprensión y el apoyo de una gestión cultural que fue capaz de convertir, lo que se creyó una utopía, en un hecho real e irreversible.

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Porque si bien es cierto que desde 1800 los escenarios habaneros conocieron ese bello arte, gracias a la presencia de notables figuras y compañías extranjeras; y en la etapa republicana del siglo XX los empeños de la Sociedad Pro Arte Musical y del entonces desamparado Ballet Alicia Alonso, raíz del hoy Ballet Nacional de Cuba, abonaron el camino, no fue hasta el advenimiento de la Revolución, en 1959, que la semilla plantada pudo germinar a plenitud. A partir de entonces de la Academia de Ballet Alicia Alonso, fundada en 1950, se esparció un método pedagógico propio que hoy día logra sus mejores frutos a través de una red de escuelas que abarca el país entero. Desde allí los talentos, como promisoria arcilla, son moldeados por los maestros, hasta entregarlos a las compañías profesionales, donde culminan su pulimento artístico.

La sólida formación técnica, la ductilidad estilística, la armónica integración racial y la preservación de una rica herencia cultural, hacen de cada bailarín cubano que aparece en las escenas del mundo, una presencia a admirar.

Feliz ha sido la idea de Rebekah Bowman, fina y sensible artista del lente, de apresar esa metamorfosis en las bellas fotos que nos entrega, y que demuestran, en clases y ensayos, momentos del quehacer de la Escuela Nacional de Ballet y del Ballet Nacional de Cuba.

Con aguda pupila, ella logra captar los múltiples aspectos del diario ritual de la clase, tanto el que se desarrolla en la barra como en el centro del salón. Allí, alumnos y profesionales, hacen la entrega disciplinada para lograr la corrección de las posiciones y del “en dehors“ académico, la flexibilidad mayor, el virtuosismo de los giros, saltos y baterías; y las exigentes demandas de los dúos. No están ausentes en sus fotos los testimonios de la estrecha relación alumno-profesor en la corrección de pasos y poses y en el otorgamiento de un sentido expresivo, de un sentimiento, a cada reto físico, sin el cual sería imposible lograr un arte verdadero.

Esta exposición, que recibimos agradecidos, además de constituir un valioso testimonio gráfico, es un tributo a una rica herencia y un muestrario de la inagotable levadura que habrá de nutrir el futuro del ballet cubano.

*El Dr. Miguel Cabrera es Historiador del Ballet Nacional de Cuba.
La Habana, octubre-noviembre 2014

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Cuba inaugurará Festival de Arte Naif 2014

2cc79a26381a56298fafc2c962ac81ad_LEl Festival de Arte Naif 2014 será inaugurado el próximo primero de noviembre, a las 10 de la mañana, en el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales, en La Habana.

El Festival de Arte Naif 2014 será inaugurado el próximo primero de noviembre, a las 10 de la mañana, en el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales, en La Habana.
Para rendir homenaje al artista argelino Gérard Mouial, muy amigo de Cuba, y con un carácter competitivo, esta muestra  exhibe los caminos actuales de la creación naif en Cuba y pretenden convertirse más allá de acciones contemplativas, en un espacio cultural con múltiples dinámicas.

Tal propósito se concretará con acciones plásticas, proyectos de animación cultural destinados a niños y jóvenes, intercambios con artistas y especialistas y con iniciativas comunitarias.

Estará abierto hasta el 29 de noviembre y los interesados pueden acudir  al Centro, ubicado en la calle San Ignacio, número 352, esquina a Teniente Rey, en la Plaza Vieja.

El latino africano Gérald Mouial, como gusta autodefinirse, es notario de profesión, coleccionista de arte, fotógrafo y escritor, ha promovido exposiciones de artistas cubanos en Francia y en las islas del norte del Caribe galo y tiene a su haber varios libros relacionados con Cuba.

Entre ellos figuran Arte mágico en Cuba (Editorial Arte Cubano, 226 pp.),  un hermoso e interesante acercamiento a una zona casi desconocida del arte cubano contemporáneo.

Más que un catálogo, ese volumen resulta un fresco, que descubre, como en un recorrido por toda la Isla, a 51 pintores naif, populares, primitivos, ingenuos, intuitivos o espontáneos, e incluye entrevistas con los creadores, así como una galería de reproducciones en colores de algunas de sus obras.

La obra de otros pintores criollos motivó a Mouial a investigar e indagar en las manifestaciones de la religión popular en la Isla, de lo cual emergió su cuaderno La santería, religión popular cubana (Ediciones Unión, 64 pp.), el cual está acompañado por las ilustraciones de Lawrence Zúñiga Batista y Santiago Rodríguez Olazábal.

En ese texto el autor intenta, y logra, presentar las coordenadas esenciales para conocer y entender ese fenómeno espiritual  y de una manera sintética, se aproxima a tan vasto universo e incorpora otros elementos, entre ellos, la caracterización de los orichas y las direcciones de museos e instituciones relacionados con el tema.

Tomado de http://www.cubasi.cu

 

La Tira de los Lectores: Soy Cuba

Comunidad Las Terrazas, actualmente provincia Artemisa. La zona es reserva de la biosfera y está ubicada en la Sierra del Rosario. Foto: Daniel Jesús González Quiñones./ Cubadebate

Cantera al amanecer en Matanzas. Foto: Manuel Zamora Rodríguez / Cubadebate

Salida al mar del Rio Cauto,Granma. Foto: Orlando Aguilar / Cubadebate

La Habana desde la bahía. Foto: Armando Felipe Fuentes Denis / Cubadebate

Muelle Ciudad Nuclear, Bahía de Jagua, Cienfuegos, Foto: Freddy Fdez-Calienes García/ Cubadebate

Puente ferroviario sobre el rio Yurumí que desemboca en la bahía de matanzas. Como dato curioso les digo que es el único puente ferroviario que hace una curva en Cuba. Foto: Henry Delgado Manzor / Cubadebate

Valle de la Prehistoria, Baconao, Santiago de Cuba. Foto: José Luis Batista Rosales / Cubadebate

Captus florecido. Foto: Asiel Cobas Urgellés / Cubadebate

Si yo pudiera saltar. Foto: Yoherpo/ Cubadebate

Maquinista. Foto: Diana Acuña Riancho / Cubadebate

Soy Cuba. Foto: Eiger Mora Moredo / Cubadebate