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Preservar la riqueza de los vegetales

                                              Yohanna Torres Rodríguez

Gran aporte de vitaminas, minerales, fibra dietética y fitoquímicos nos reservan los vegetales con el tratamiento adecuado

Podemos privarnos de esas ricas reservas de vitaminas, minerales, fibra dietética y fitoquímicos que contienen los vegetales, según nos alerta la doctora Ana Ibis Gámez, del Programa de Obesidad y Cultura Alimentaria del Instituto de Nutrición de Higiene de los Alimentos, si no los almacenamos, manipulamos y cocinamos de las maneras correctas.

Múltiples investigaciones han demostrado que la enfermedad cardiovascular y el cáncer —principales causas de muerte en el orbe— pudieran prevenirse o retardarse con cambios en la dieta, como el incremento de la ingestión diaria de estos alimentos; puesto que a partir de ellos el organismo obtiene aquellas sustancias que disminuyen la lesión oxidativa de los lípidos en las paredes internas de los vasos sanguíneos, factor esencial en el desarrollo de la aterosclerosis.

He aquí algunos de los consejos ofrecidos por la nutricionista para enriquecer nuestra cultura alimentaria e impedir que los nutrientes presentes en los vegetales se destruyan:

– No les retire la cáscara o la piel siempre que lo admitan  (berenjena, calabaza, tomate, pepino).

– Lávelos bien con agua potable antes de consumirlos, pero no los mantenga en ella. Almacénelos dentro del refrigerador entre 4 y 6 ºC, si piensa consumirlos en breve, envueltos en paños húmedos limpios o papel.

– No los exponga al sol.

– Congele aquellos que no consumirá en un corto plazo y viértalos directamente en agua hirviendo cuando desee utilizarlos, en lugar de descongelarlos previamente.

– No los pique en exceso para que no se oxiden.

– Si desea cocinarlos, opte por el vapor o emplee poca agua y mantenga las cazuelas tapadas mientras tanto.

– Remuévalos solo lo indispensable durante ese proceso y auxíliese de un utensilio de madera.

– Aproveche en sopas y caldos las aguas donde cocinó los vegetales.

– No los conserve por largos períodos en baños de María.

– Elabore los jugos justo antes de consumirlos y almacénelos en recipientes no metálicos con tapa.

– Colóquelos en agua hirviendo para inactivar las enzimas que destruyen la vitamina C.

– Finalice la cocción poco antes de servir la mesa.

– Corte el tomate en secciones longitudinales para que pierda el mínimo de jugo.

– Adicione a las ensaladas crudas, antes de ingerirlas, zumo de limón, de naranja agria o dulce, para que el medio ácido proteja la vitamina C.

– Si agrega a las sopas o caldos, después de terminados, cebollinos, perejil, pimientos, col, albahaca y otras hierbas aromáticas y especias, enriquecerá el valor de estos platos.

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La mejor dieta para bajar de peso

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Tomado  de www.bbc.co.uk

Los expertos hablan de una epidemia global de obesidad.

Para las autoridades sanitarias, ésta es una causa de gran preocupación por el número de enfermedades asociadas al sobrepeso.

Pero para la industria multimillonaria de las dietas es una fuente de enormes ganancias.

Porque es un hecho que en la mayor parte del mundo vivimos obsesionados con perder peso.

Y también es un hecho que, a pesar de la ciencia y de los mensajes sobre el daño del sobrepeso para la salud, adelgazar sigue siendo para muchas personas un objetivo muy difícil de lograr.

Tres dietas básicas

El mayor problema, como explica a BBC Mundo la doctora Cecilia Albala, del Instituto de Nutrición y Tecnología de Alimentos de Chile, no es tanto perder los kilos de más, sino mantenerse con un peso ideal.

“En efecto, hay muchísimas dietas para bajar de peso, porque bajar de peso es relativamente fácil. Lo difícil es mantenerse delgado”, dice la experta.

“En más del 95% de los tratamientos dietéticos se reincide y la gente vuelve a engordar, lo cual significa un fracaso”.

Tal como explica la nutricionista, las dietas probadas científicamente, independientemente del nombre que tengan, se dividen en tres tipos.

Estos son: las dietas hipocalóricas, con la que se consumen menos calorías de las que se gastan; las hiperprotéicas hipocalóricas, que restringen carbohidratos y se aumenta el consumo de proteínas y las que tienen una gran restricción de grasas.

“Si se hacen bien, cualquiera de estas tres dietas logran bajar de peso. Simplemente por la cuestión del balance energético: si necesitamos 1.000 calorías para vivir y se comen 200, nos queda un déficit de 800 y tenemos que bajar de peso”.

Menos calorías, poca porción

Un gramo de grasa contiene el doble de calorías que un gramo de carbohidratos o proteínas, así que para lograr un déficit hipocalórico tenemos que comer muy pocas grasas y tratar de suprimir azúcares y harinas refinadas.

También debe incluir en su dieta opciones de bajas calorías, como frutas y verduras, pescado, leche descremada, alimentos ricos en fibras y productos de granos integrales.

“Yo, después de 30 años de trabajar en obesidad, nunca recomiendo una dieta que sea muy diferente a las actividades de la vida normal de la persona, porque será imposible que la mantenga”.

“Lo más importante es cambiar hábitos y hacer ejercicio, porque si no subirá de peso indefectiblemente”.

Otro consejo útil para bajar de peso es vigilar las porciones de sus comidas.

Es un hecho que cada vez son más grandes la cantidad de alimentos que comemos, especialmente cuando se trata de comidas rápidas o productos procesados, y esto significa más calorías.

También es necesario reducir las cantidades de papas, pasta y arroz, ricos en carbohidratos, y las bebidas gaseosas azucaradas que añaden calorías adicionales a su régimen sin ningún valor nutricional.

Actividad física

Y no se debe olvidar la importancia del ejercicio y de la actividad física.

Esto, dicen los expertos, no significa sudar profusamente en un gimnasio.
Los expertos recomiendan evitar las dietas que prometen “milagros” de perder peso rápidamente.

Elija actividades físicas que disfrute, como caminar o andar en bicicleta, y añada minutos adicionales dedicados a estas actividades cada semana.

También es buena idea comprarse un podómetro para medir el número de pasos que da cada día e incremente esa cantidad gradualmente.

Además, otra recomendación de la doctora Albala es evitar las dietas que prometen “milagros” de perder peso rápidamente o las que están de moda y que sugieren comer sólo uno o dos alimentos, o aquellas que dicen que determinados alimentos “queman grasas”.

Ninguna de estas dietas tienen éxito y pueden ser riesgosas, porque no ofrecen todos los micronutrientes que necesita el organismo.

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