Category Archives: Santa Clara

La Humoranga de Martirena

Alfredo Martirena Hernández es nombre reiterado en la lista de premios de la Humoranga Ariguanabense 2016 de San Antonio de los Baños, que publica el sitio digital del humorístico Dedeté.

En el encuentro celebrado del 11 al 13 de abril, el integrante del colectivo de Melaíto obtuvo el premio en Humor general, con la obra Ciber canastilla, también distinguida por la publicación humorística Palante y la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) de la provincia de Artemisa.

La Humoranga Ariguanabense (Salón Nacional de Humor Gráfico) de San Antonio de los Baños es un evento que se celebra desde 1990, y alterna con la Bienal Internacional del Humor Gráfico, con sede en esa misma localidad de la provincia de Artemisa surcada por el río Ariguanabo.

Durante su realización también tiene lugar la premiación del concurso de nacional de literatura humorística Juan Ángel Cardi.

Los premios de la Humoranga

martirena@martirena.com

Ciber canastilla, de Alfredo Martirena.

Humor General:

Premio a la obra: Ciber canastilla

De: Alfredo Martirena Hernández

Mención a las obras:

El grito de la moda, de José Luis López Palacios

De puya, de Eduardo Núñez Pulido

S/T, Luis Reinier Enrique Torres

Too late, David Williams Gallart Núñez

Sátira Política:

Premio a la obra: 17 D

De: Alfredo Martirena Hernández

Mención a la obra:

S/T, de Brady Izquierdo Rodríguez

martirena@martirena.com

17-D

 

 

Caricatura Personal:

Premio a la obra: Giraldo Piloto

De: Rafael Vallbona Losada

Mención a las obras:

Umberto Eco, de Brady Izquierdo Rodríguez

S/T, de Jorge Martínez Rodríguez

Historieta:

Desierto

Fotografía:

Premio a la obra: La presumida

De: Eduardo Núñez Pulido

Humor Volumétrico:

Premio a la obra: Fuera de la red

De: Eduardo Núñez Pulido

Por la factura, y la idea de gran actualidad.

Mención a la obra:

Picasso, de Armando Acosta Álvarez

Premio al conjunto de obras:

A: Eduardo Núñez Pulido

Premio Palante

Autor: Alfredo Martirena Hernández

Obra: Ciber canastilla

Premio Museo del Humor:

Autor: Armando Acosta Álvarez

Obra: Picasso

X Concurso Nacional de Literatura Humorística Juan Ángel Cardi

Cuento:

Premio a: Mario Alberto Verdugo Castillo

Obra: Conjunto de la obra (Na, El caballero Mayito, Put on the Parachute)

Mención:

Autor: Eugenio Vicedo Tomey

Obra: ¿Habanandito, eh?

Décima:

Premio a: Carlos Ettiel Gómez Abreu

Obra: Venta de fruta

Mención:

Autor: Carlos Ettiel Gómez Abreu

Obra: Elegía al pan

(Información de Adán Iglesias)

Anuncios

¿Tú me oyes?

Por Mayli Estévez

Ilustración: Martirena

Se tiró encima sus mejores prendas. Retocó todas las partes importantes del maquillaje. Puso énfasis en los ojos y la boca. Ella sabía lo que hacía. Igual se perfumó. Aunque, por primera vez, aquello no tenía mucha importancia. Se puso los tacones, cogió el creyón, el celular, los audífonos y salió a la calle. Era una vedette lista para conquistar el ciberespacio.

Sentada en un banco con sombra del parque Vidal, sacó el creyón, empolvó la cara y se conectó con videollamada. Al instante supo que compartiría con los demás del banco algo más que la wifi.

—Oye, ¿me escuchas? ¡Oyeee…!

Y el grito posiblemente lo hayan escuchado en Roma. Mientras la señora de al lado, que no tenía celular ni wifi, pero era superamistosa, saludaba al rostro que asomaba en la pantalla.

—¿Una nueva amiga, ma’?

—No, hijo, no. Es la mujer que estaba sentada aquí cuando llegué, pero tú sabes que los cubanos somos unos contentos. Además, me contó que sacaron papel sanitario en «Praga». De aquí voy pa allá, que eso vuela. Pero no me has dicho nada del nuevo look.

La señora se levantó presurosa y se pasó el celular de la cabe-za a los pies. Dudo que el de Ro- ma haya visto algo claro. Y en ese traqueteo se le «congeló» la conexión.

¡Este hijo mío siempre ha sido un despistado! Comentó con la de al lado, que seguía con total atención la videollamada. Esta asintió con la cabeza como si se hubiera criado con él.

«Lo de la internet es un lío, y a esto le dicen congelarse, con el calor que está haciendo», continuó la de la wifi, mientras volvía a presionar la cámara en el imo. Por supuesto, la superamistosa le dijo que sí. Aquí al menos tenía razón en asentir porque el calor era para todos.

—Oye, ¿me escuchas? ¡Oyeee…!

Y volvimos al principio. La señora estuvo repitiendo eso como entrante del bocadillo siguiente. Se retocó el maquillaje otras tres veces. Llevaba al uníso-no la llamada y la charla con la amiga gratuita que se encontró en el banco. Le contó al hijo los mil y un enredos con la propiedad de la casa, cómo la hija de Juanita (la que vivía en la esquina) se había casado con un canadiense, y que la prima de Güinía venía a quedarse en Santa Clara esta semana. Siempre contando con la aprobación y solidaridad de la señora de al lado, por supuesto. La misma que en un rato supo más noticias que en el noticiero de las ocho. No sé si consumió la hora y los dos cuc, ni si habrá conseguido el papel sanitario, pero la que llegó como vedette, como vedette se marchó del parque.

Sí, en tiempos de wifi hay que estar a la altura. Si algo se va a caer, que sea la conexión. Al fin y al cabo, que me haya enterado de los sabores y sinsabores de la señora es culpa de la wifi. Porque… ¡yo sí no oigo conversaciones ajenas!

Dan los toques finales al mural a favor de la paz y contra el terrorismo

IMG_5582

IMG_5584

IMG_5589

IMG_5580

 

Caricaturistas cubanos pintan mural a favor de la paz y contra el terrorismo en Santa Clara

04-22-mural-melaito-rbv-08-

Pedro sentado, junto al equipo de humoristas gráficos.

 

04-22-mural-melaito-rbv-01-

Andez

 

Mural de Melaito ok rbv_RBV 09

Osval

 

 

11178213_10206600481599912_1739205724121120432_n

Ramses

 

Mural de Melaito ok rbv_RBV 36

Feddor

 

11150288_10206600466039523_8092123621083477722_n

Zardoyas

 

11150232_10206600421638413_2081658550838172288_n

Adam, director del DDT.

 

11163936_10206600502320430_3963155394125692643_n (1)

Lacoste de Palante

 

Mural de Melaito ok rbv_RBV 15

Roland acompañado de sus alumnos.

 

04-22-mural-melaito-rbv-04-

Javier

 

El-juego-de-los-cerito

Obra de Linares

 

 

 

Mural de Melaito ok rbv_RBV 03

Obra de Martirena


 

 

El mes del amor se celebra con humor

yan1

De frente al Ébola

Por Ricardo R. González                Fotos: Ramón Barreras Valdés y archivo personal y familiar del doctor Corona

DSC00863

Esta es la brigada cubana que labora en Sierra Leona. Vestir con el traje completo demanda de unos 15 minutos según las habilidades adquiridas. Lo más peligroso resulta quitarse el atuendo ya contaminado.

Freetown, la capital de Sierra Leona, resultaba un punto distante e    incógnito para el galeno villaclareño     Rafael Corona Pérez. Una huelga en los aeropuertos galos hizo que la travesía fuera más larga, por lo que el camino impuso pasar por España, hacer otra escala en Marruecos, hasta llegar al destino africano.
Para él no constituía la primera experiencia riesgosa, mas la situación en torno al ébola aparecía como el gran reto de una nueva experiencia sin antecedentes en la práctica.
Así iniciaba la historia de tres cubanos que integraron la avanzada del grupo: Un espirituano radicado en La Habana, un guantanamero y un villaclareño, que partieron el pasado 19 de septiembre y llegaron en la mañana del día 21.
«El resto de la brigada —precisa Corona— arribó el 2 de octubre, luego de una preparación previa que recibimos en Cuba, guiada por la dirección de la Unidad Central de Colaboración Médica en estrecha cooperación con el Instituto de Medicina Tropical (IPK) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS)».
Como deportistas que van en busca de una medalla de oro en favor de la humanidad iniciaron el entrenamiento intensivo. El uso del traje de protección, la organización del trabajo, la seguridad y la bioseguridad del personal, según el programa trazado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), constituían el ABC inviolable en cada jornada.
Pero el día a día trajo la fotografía real. «Fue muy impresionante ver a los pobladores sin una verdadera percepción de riesgo, a pesar de que llegamos en pleno toque de queda decretado del 19 al 21 de septiembre. Las costumbres y hábitos, totalmente incorrectos, favorecen mucho el contagio y la propagación de la terrible enfermedad», relata el doctor Corona vía correo electrónico.

Doctor Rafael Corona Pérez

Doctor Rafael Corona Pérez

Ante este panorama no había tiempo que perder. La llamada zona roja o área directa de enfrentamiento, aguardaba. Una vez cumplidos los requisitos de la OMS, se aplicaron las estrategias en los diferentes hospitales de la capital.
«Nuestra brigada está integrada por 165 colaboradores; de ellos, ocho villaclareños. Las rotaciones en el hospital de Kerry Town, donde labora un numeroso grupo de los compañeros, son cada seis horas. Una vez pasados 60 minutos se produce el relevo, y el personal saliente cuenta con dos horas de descanso».
—¿Han podido cuantificar la cantidad de habitantes atendidos por los cubanos?
—Resulta difícil, pues el personal atiende, la mayor parte del tiempo, los casos confirmados en las áreas rojas, y en ocasiones colabora en la clasificación o apoya a otras demarcaciones junto a los expertos del país o los extranjeros. En las zonas rojas se valoran alrededor de 10 a 12 enfermos graves a diario, ya que los hospitales son de nueva creación, al tiempo que se incrementan, progresivamente, los casos de acuerdo con los aseguramientos y la organización interna de las áreas.
Vestir el atuendo requerido para enfrentar la epidemia resulta, quizás, el detalle de mayor complejidad. Demanda de unos 15 minutos como promedio. «El tiempo depende de la habilidad adquirida, y lo más importante es que se cumplan los pasos establecidos bajo supervisión estricta. Lo más peligroso es quitarse el traje ya contaminado, por lo que la tarea se hace mayor al tener que cumplirse las fases de la desinfección, baño y cambio de ropa», afirma quien se desempeña, además de médico, como miembro del Consejo de Dirección de la Brigada y responde por el aseguramiento logístico.

SORPRESAS EN EL CAMINO

Nunca imaginó el doctor Corona que la vida le propiciara un grato momento en medio de tantas contingencias. Uno de los alumnos formados en la Universidad Médica villaclareña, nativo de Sierra Leona, figura como ayudante entre los cubanos.
«Se trata de Patric don Davis. Terminó su carrera en la Facultad de Estomatología hace unos 20 años. Un relevante profesional que no ha querido abandonar a su pueblo en este grave contexto.
«Ni imaginé el reencuentro. Lo reconocí enseguida porque en sus tiempos de estudiante mi esposa era la decana de Becarios Extranjeros del Instituto Superior de Ciencias Médicas de Villa Clara. Para mí resultó muy estimulante apreciar los valores humanos y morales de quien se enorgullece de haber estudiado en Cuba, y tiene la conducta de un verdadero internacionalista».
Entre tantas tensiones, un motivo de pura sensibilidad humana estremeció a los cubanos cuando fue confirmado el diagnóstico del doctor habanero Félix Báez Sarría para desbordarse el manantial de solidaridad entre todos.
«Precisamente forma parte de nuestra brigada, y puedo decir que nos hemos cohesionado mucho más después de la contaminación del compañero. Ello expresa con fuerza la decisión de cumplir la tarea y regresar sanos a Cuba.
«La información sobre el estado de salud de Félix ha sido permanente por parte de la dirección del colectivo, la Embajada Cubana, y por el Ministerio de Salud Pública (MINSAP)».
—Gerardo Hernández Nordelo, uno de los prisioneros encarcelados injustamente en el Imperio, calificó el trabajo de ustedes como el de verdaderos héroes ¿Cuál es su valoración personal ante este hecho?
—De la carta de Gerardo me impresionó mucho este párrafo: «Ahora, con esa lección extraordinaria de heroísmo que ustedes están dando al mundo, nos sentimos aún más orgullosos, y no alcanzarían las palabras para expresarles cuánto nos fortalecen con su ejemplo. Ustedes son hoy nuestros héroes».
«Qué se puede decir cuando el reconocimiento viene de parte de un gran ejemplo de altruismo y de patriotismo. Él y sus cuatro hermanos son un símbolo de lo inmenso que resulta nuestro pueblo y su capacidad de responder al llamado de la Patria, pero no creo que merezcamos esa condición. Es verdad que se necesitan valor y otras cualidades, pero también es un deber profesional salvar vidas bajo cualquier circunstancia».
—¿De todas las misiones cumplidas esta ha sido la más compleja o cada una encierra sus particularidades?
—Todas presentan en común un gran peligro para la vida, y también la posibilidad de evitarlo y protegerse. Creo que el éxito está en lograr una organización eficiente con una disciplina consciente.
—Dicen que Ud. es un hombre de contingencias. ¿Realmente se considera así?
—Constituye parte de mi formación revolucionaria adquirida en un país de contingencias, en el que enfrentar los retos ya es una idiosincrasia del cubano.

En casa esperan la llegada de algún mensaje o imaginan algunas de las vivencias cotidianas de la lejana África. Bárbara Cabrera Menéndez (a la derecha), comparte con su hija Yadira Corona Cabrera y el novio de esta,Javier Obregón Rodríguez.

En casa esperan la llegada de algún mensaje o imaginan algunas de las vivencias cotidianas de la lejana África. Bárbara Cabrera Menéndez (a la derecha), comparte con su hija Yadira Corona Cabrera y el novio de esta,Javier Obregón Rodríguez.

DESDE LA DISTANTE VILLA CLARA

Parece que los días se alargan en el hogar del doctor Corona, aunque la comunicación no ha faltado. Se le extraña por el patio, convertido en pequeña arboleda, donde confluyen mameyes, maracuyá o mangos, entre otras variedades. Quizás hasta canes y felinos presentes en el lugar experimenten sus morriñas, en tanto la cocina clama por su sazón, mientras se desean los ajiacos o cualquier plato salido de su ingenio.
Que lo diga Bárbara Cabrera Menéndez, la esposa, que conoce las complejidades en la vida de Corona desde que la Universidad Médica lo recibe bien temprano para enfrentar sus tareas cotidianas.
«Estudia mucho, investiga, asesora a los demás, y forma parte de tribunales», sustenta quien es, además, profesora de Morfofisiología en el propio centro docente.
«Esta misión fue muy rápida. Recuerdo que él estaba en una reunión del Comité del Partido y recibió una llamada urgente. Era de Colaboración, le explicaron lo que era, y nos dijo: Me voy en cuestión de días».
Para Barbarita la ausencia de su compañero, una vez más, se ha convertido en parte de lo cotidiano. Evoca aquellos días de Surinam, la más larga de todas las misiones, y a la vez la más difícil por todas las situaciones familiares que enfrentaron en aquellos días.
«A veces pienso que ya no va a pasar nada más en el mundo, y que vamos a estar juntos, pero aparece de nuevo otra encomienda. Hay como especie de un subconsciente preparado, y llega a ser para nosotros algo normal. Porque su vida siempre ha sido así, incluyendo su período como militar».
Aunque laboren en la misma institución coinciden en ocasiones, sobre todo a la hora del almuerzo y no siempre, pues cada quien está en función de sus obligaciones.
«Corona me explica que está trabajando fuerte, y me sentí en extremo feliz al saber que uno de los alumnos graduados por nuestra Universidad contribuya a la causa. Son los frutos de la obra, pues resulta el único alumno de Sierra Leona diplomado en nuestra Facultad de Estomatología».
Por su parte, Yadira Corona Cabrera, campeona nacional de triatlón en 2006-2007 e hija del matrimonio, piensa en él, mientras enfrenta el rudo entrenamiento que debe vencer para asistir a las competencias iberoamericanas fijadas en 2015.
Entre las dobles sesiones de natación, ciclismo y carrera, de manera alterna, hay momentos en que le parece que corre, nada o pedalea junto a él.
«Lo que más extraño de mi padre es su apoyo. Siempre dispuesto y embullándome para las confrontaciones deportivas. En sus correos no falta el estímulo para que busque la preparación óptima, por lo que tengo un reto encaminado a satisfacer sus deseos».
Mientras tanto, cada sentimiento es también compartido por Carlos Javier Obregón Rodríguez, el joven que conoció a Yadira hace más de una década gracias a los deportes practicados en común, y hoy alimentan el noviazgo.
Y si hay un punto convergente entre ellos es que reafirman a Corona como un hombre de contingencias «porque enfrenta el peligro y tenemos la impresión de que sabe cómo dominarlo».
Ecuador, Surinam, Haití, Sierra Leona…. Puntos distantes pero que acumulan gran parte de la vida de Rafael Corona. Por eso desde la convulsa África también hay un mensaje para sus seres queridos.
«Pienso mucho en mi familia que es parte de la misión, por su valentía, por su sacrificio, porque saben estimularme y comprenden el alcance de de esta. Pienso en la vida en Cuba, y en regresar con la misión cumplida para educar a nuestros estudiantes con nuevos elementos. Es admirable constatar cómo se respeta el ejemplo, y nunca estaremos viejos si mantenemos joven aquella luz iniciada hace más de cinco décadas, en aquel enero».
Así son los cubanos. Esos que, desafiando peligros, se mantienen de pie, de frente al ébola.

¿QUIÉN ES RAFAEL CORONA?

Tiene 66 años. Un día se decidió a estudiar Medicina, y optó por la especialidad de Higiene y Epidemiología. Quizás imaginó, alguna vez, constatar realidades muy crudas en un mundo con tan diversos matices, pero sentía, según él, la necesidad de brindarle un nuevo enfoque a la Medicina cubana con un pensamiento nuevo.
No se considera un superhombre ni un héroe, pero suma cuatro misiones bajo situaciones de catástrofes u otras contingencias.
Una en Ecuador ante la erupción del volcán Tungurahua, en la que solo cuatro cubanos resultaron seleccionados para cumplirla; otra en Haití luego del devastador terremoto y la epidemia desatada de cólera, y la actual en Sierra Leona, todas como integrante de la Brigada Henry Reeve.
Sin embargo, la más prolongada resultó la cumplida en Surinam, que le ocupó dos años de su vida, ante los azotes del dengue, y en la que participó como parte del Programa Integral de Salud (PIS).
En la Universidad Médica de Villa Clara se desempeña como profesor consultante del departamento de Salud, en la especialidad de Higiene y Epidemiología, y también asume la jefatura de la cátedra de Medicina de Desastres.
Sin duda, un reparador de sueños que ha dejado sus huellas benéficas en una parte del Orbe.

Con un poco de humor sobrevivo

 

ST martirena-declararse-2

 

th     th (1)

9-abril-de-2012-Malditos-recortes

 

th (2)

 

 

Tomado de la página personal de Alfredo Lorenzo Martirena Hernández (www.martirena.com)

Martirena y el fútbol

alfredoMartirenaHernandezCizi

Cumple 58 años Hotel Santa Clara Libre

hotel-santaclaralibreCon la reparación capital de la cocina y cambio de mobiliario en el restaurante, entre otras acciones de mejoramiento del servicio, arriba hoy a su aniversario 58 el Hotel Santa Clara Libre, uno de los sitios emblemáticos de la ciudad.

 La puesta en funcionamiento de un nuevo ascensor y  rehabilitación de dos pisos habitacionales forman parte de los trabajos desarrollados en la instalación turística el año último.
   Armando Dávila, director del establecimiento, explicó a la AIN que una ubicación privilegiada en el centro histórico, y la calidad de la atención contribuyen al alto nivel de utilización de las capacidades.
   De enero a la fecha, más de 15 mil 500 viajeros se alojaron en el “Santa Clara Libre”, con un promedio de explotación superior a las 100 habitaciones diarias, de las 145 en uso, agregó.
    Subrayó el crecimiento de visitantes foráneos de recorrido por Cuba y de nacionales asistentes a reuniones  y eventos además de personalidades de la cultura y el deporte.
  Teresa Rodríguez quien con 33 años de labor en el hotel, se desempeña como  jefa del departamento de Ama de Llaves, subrayó el sentido de pertenencia de la mayoría de los trabajadores del centro.
   El 22 de abril de 1954 fue la inauguración del entonces, Gran Hotel, con influencia del estilo arquitectónico Art Decó, de 11 pisos que rompía con el estilo ecléctico de edificios de uno o dos niveles que rodeaban el parque “Leoncio Vidal”.
   Este inmueble fue uno de los escenarios de la batalla de Santa Clara en diciembre de 1958, con el enfrentamiento de tropas rebeldes encabezadas por el comandante Ernesto Guevara contra fuerzas del tirano Fulgencio Batista, de la cual aún lleva huellas de  impactos de bala en la fachada.    / Luz María Martínez Zelada, AIN

Martirena, Janler, Pedro y Linares

145bhjn

 

 

 

 

 

 

 

 

Islas

CALOR