«Nuestra esperanza está en no cansarnos», afirmó mamá de René González

Por Osmaira Gonzáles Consuegra

Irma Sehwerert Mileham

Irma Sehwerert Mileham, madre de mamá de René González Sehwerert

 

«Detesto los discursos manidos, las palabras dichas para hacer creer que las cosas andan bien. Eso hace mucho daño. Prefiero hablar como pienso y siento», advirtió varias veces durante el diálogo sostenido con los integrantes del Grupo Provincial en apoyo a los Cinco Héroes cubanos, presos injustamente en los Estados Unidos.
Irma, la mamá de René González Sehwerert, compartió su sentir en las actuales circunstancias. Crece la solidaridad con la causa defendida por los antiterroristas, pero, «no es suficiente, el mundo es muy grande, tenemos que seguir, no nos podemos cansar».
El llamado brotó una y otra vez desde su corazón maternal. La sala dela Casadela Amistad, en Villa Clara, resultaba pequeña. Los presentes la escuchamos atentos, sin interrumpirla, acatando cada sugerencia. Y cada cual se despidió con el deseo de amplificar en altavoces las palabras de Irma.
–¿Por qué urge sumar más personas a esta lucha?
–Si el pueblo norteamericano conociera lo que ocurre con los Cinco, actuaría a favor de su liberación. Pedirían la devolución inmediata a Cuba, como ocurrió con el niño Elián.
«Pero esta vez el silencio de los medios de prensa es mayor. Ahora necesitamos más de ustedes, los periodistas, los intelectuales, de cada persona que tenga un familiar o amigo en los Estados Unidos. Con uno, dos o tres contactos que hagan, ya están ayudando. Aunque solo digan: “Mira, interésate por este asunto”.»
–¿Cómo hacerlo desde Villa Clara?
–Desde las universidades. Considero que en ellas existen profesores y estudiantes que tal vez sostengan intercambios con colegas norteamericanos, o de otros países que pueden incidir en los Estrados Unidos. También con los deportistas. Cuando ellos salen no deben irse con las manos vacías, y a su regreso hay que indagar qué hicieron a favor de los Cinco. En estos momentos, también necesitamos más que nunca el apoyo de ustedes, los periodistas. Mediante los blogs personales u otros sitios en Internet, los programas de radio dedicados al tema.
«A través de los sindicatos. Con sus homólogos de cualquier lugar del mundo. Ellos tienen personas conocidas en los Estados Unidos y pueden ayudarnos a divulgar el caso. Como hormiguitas, hablarle uno a uno. Significa un desgaste tremendo, pero no podemos cansarnos, porque no se va a ganar por otra vía.»
«Todos son mis hijos»
Desde hace 13 años, cinco familias cubanas se unificaron en una. Se han hermanado en este desafío contra la injusticia. Razón para que la voz de esta madre se torne mucho más tierna cuando habla de Gerardo, uno de sus hijos nacidos en medio de la gran batalla.
«He sufrido por igual sus arbitrarias condenas. Nunca pensé que el encarcelamiento se prolongara por más de una década. Ahora, es Gerardo quien no nos deja dormir. Es el que más nos duele. Gerardo, que quiso echarse la culpa de los cinco para que sus hermanos no tuvieran que guardar prisión. Nadie concibe esas dos cadenas perpetuas, injustas, que pesan sobre él.
«Sus abogados insisten en buscar justicia. Ven una ventanita abierta, basándose en el descubrimiento de periodistas comprados. Se hizo para crear un ambiente desfavorable e influir en la determinación del jurado. Aunque se sabía que Miami no era una sede apropiada para el juicio. No obstante, se conoce que se le pagó a la prensa para hacer esa tormenta de odio y crear un clima viciado por el desprecio hacia Cuba.
«Otro aspecto es con relación a las avionetas (pertenecientes al grupo contrarrevolucionario Hermanos al Rescate), un hecho del que quieren culpar a Gerardo. Estas se derribaron por un derecho de Cuba, y él desconocía lo que iba a ocurrir. En el juicio el abogado, magnífico y muy enamorado del proceso para defender a los Cinco, se centró más en determinar si habían caído en aguas territoriales o extraterritoriales. No se enfatizó en el desconocimiento del suceso por Gerardo, lo cual desvió la atención de los jueces y limitó la posibilidad de defender su inocencia. Con esos dos elementos se encausa un nuevo camino en el aspecto jurídico.
«Pero lo único que fortalece esta causa es la solidaridad. Se comprobó con la resentencia de Ramón, Fernando y Tony. La presión internacional influye mucho. Al punto que una de las razones expuestas por la jueza fue que estaban obligados por la cantidad de campañas existentes en el mundo respecto a los Cinco cubanos presos en los Estados Unidos. Solo así lograremos que regresen juntos a Cuba. Es mi mayor deseo, pues todos son mis hijos.»
«René acompaña mis locuras»
«Cuando René cayó preso, la familia se reunió y dijo: “Aquí no puede haber lamento”». Y quien conversa con Irma se percata de cuánto hace a diario para cumplir ese compromiso colectivo.
–¿Cuál es el proyecto comunitario que la trajo a Santa Clara?
–La razón de mi vida.
–¿En qué consiste? ¿Cómo se nombra?
Se trata de trabajar con los residentes en las circunscripciones 21 y 71 del Cotorro, municipio donde vivo. Nos dedicamos, de conjunto con las organizaciones de masas, a realizar dinámicas familiares. Atendemos a los niños con dificultades académicas y los vinculamos a actividades culturales y deportivas. Se nombra Son-ñarte, por la cubanía de ese ritmo musical, el arte creado por nosotros mismos y los sueños que compartimos.
–¿Le habla a René de esta experiencia?
–Se mantiene al tanto de todo. René acompaña mis locuras. –¿Cómo imagina su regreso?
–Él cumple la sanción el 7 de octubre próximo. Después deberá estar tres años en libertad condicional. Como nació en los Estados Unidos no lo pueden deportar. Ahí los abogados están luchando para que lo envíen a Cuba, pero no sabemos cuál será la decisión definitiva. Al principio, no aceptaba la idea de salir solo. Pero mientras más se acerca el momento de la posible liberación, sabe que deberá hacer lo que se le indique.
–Sabemos de su afición por el equipo Villa Clara de béisbol.
Así es. Desde pequeño visitaba mucho esta provincia. Sobre todo Caibarién, porque allí vivían mis suegros.
«Obama piensa en reelegirse»
El día cinco de cada mes, desde varias zonas geográficas se envían cartas, postales, telegramas, fax y correos electrónicos ala CasaBlanca.Cada persona sensibilizada con el caso se suma para convertir esa jornada en una solicitud colectiva al presidente Barack Obama, para que en uso de sus facultades, y por ser Premio Nobel dela Paz, firme un indulto mediante el cual libere a los Cinco cubanos, luchadores contra el terrorismo.
–¿Por qué Obama no responde a ese reclamo mundial?
–El problema de los Estados Unidos ahora es la reelección o no de su presidente. En un inicio  nosotros centramos muchas esperanzas en Obama, pero ahora, hasta que no pasen las elecciones no sabremos qué hará.La Floridaes un estado que decide en ese proceso eleccionario, y él no se va a arriesgar. Hemos aprendido, como decía el Che, que a ellos no se les puede dar ni un tantico así. Y es que han descargado su odio contra los Cinco, un odio que también forma parte de un negocio. Todo conspira para que Obama no firme el indulto. Por eso la confianza está en la solidaridad.
–Y en Cuba.
–Aquí tenemos muchos deseos de que los Cinco regresen, pero estamos obligados a hacer acciones para traerlos. Nuestra esperanza está en cada cubano, en no cansarnos.

Anuncios
Post a comment or leave a trackback: Trackback URL.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: