¡El bloqueo a Cuba debe cesar!

upec_felap_ch.jpgDeclaración conjunta

Por décimo noveno año consecutivo la Asamblea General de las Naciones Unidas votará el próximo 26 de octubre la Resolución de Cuba sobre la necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos durante medio siglo.

El pueblo cubano ha sufrido el más largo y criminal bloqueo en la historia del mundo. Diez administraciones estadounidenses han perseguido hacer claudicar y renunciar al pueblo cubano a su decisión de libre determinación y avanzar en la defensa de las conquistas alcanzadas de edificación de una sociedad digna y más justa.

Todos los cubanos, sin excepción, desde que abren sus ojos son testigos y sienten cada día, de una manera u otra, los efectos de esa acción criminal que ha tratado de matarlos de hambre, enfermedades y obstaculizar el normal desarrollo de sus vidas. Desde las carencias para un desayuno, almuerzo o comida, el uso de los transportes colectivos hasta, incluso, afectaciones en los sectores de salud, educación, cultura y deportes, a los cuales el Gobierno Revolucionario asigna los mayores por cientos de su golpeado presupuesto.

Entre las restricciones que establece el bloqueo figuran las prohibiciones:

*Que Cuba exporte productos a Estados Unidos;

*Que ciudadanos norteamericanos viajen a Cuba, así como embarcaciones de
recreo entren en aguas cubanas;

*Que Cuba utilice el dólar en sus transacciones con el exterior;

*Que Cuba reciba créditos de instituciones financieras internacionales;

*Que efectúe operaciones comerciales o de otro tipo con empresas
subsidiarias de Estados Unidos en terceros países.

Sanciones fuertes han sido impuestas a empresas estadounidenses que han violado tales prohibiciones, e incluso a empresarios de otros países que han invertido o realizado negocios con la Isla.  Leyes como la Torricelli y la Helms-Burton han contribuido a recrudecer ese bloqueo, a la vez que el financiamiento para acciones hostiles y subversivas contra Cuba. El bloqueo ha causado pérdidas a la economía cubana por más de 750 000 millones de dólares.

Los medios de comunicación en Cuba y sus periodistas han sentido los poderosos vientos de este bloqueo yanqui. Ha limitado el derecho a disponer de modernas tecnologías para el desarrollo de la prensa impresa y digital, de la programación informativa de la radio y la televisión, e incluso ha impedido coberturas informativas de los periodistas cubanos en Estados Unidos, al no recibir visas de las autoridades de ese país.

La incursión en un nuevo soporte como Internet ha sido y es agónica para las y los cubanos. Sólo es posible la conexión a través de satélites, que es más costoso y menos operativo que el uso de la fibra óptica, lo que ha limitado la capacidad de conexión a mayor número de usuarios y la existencia de la banda ancha. Los proveedores de Internet, y aquellos que ejercen control sobre ella, incluyen a Cuba en su lista de países que no tienen acceso a determinados servicios. Recientemente, por ejemplo, Twitter reconoció que había bloqueado el envío de mensajes vía celular desde Cuba hacia su plataforma. Y cada vez que un periodista o cualquier otro ciudadano cubano trata de acceder a varios servicios de Google, se le interpone una advertencia en inglés que le dice: “Lo sentimos, pero este servicio no está disponible para su país. Y ni hablar de las impedimentas que tiene Cuba para acceder a software, tecnologías e incluso equipos de computación producidos en Estados Unidos.

La actual administración norteamericana, en septiembre del pasado año, no obstante sus anuncios de cambio, echó garras a una reliquia histórica como la Ley de Comercio con el Enemigo de 1917, y notificó a los Secretarios de Estado y del Tesoro que era de “interés nacional” mantener las sanciones económicas contra Cuba.

La Unión de Periodistas de Cuba y la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP), en vísperas de la nueva votación en Naciones Unidas, consideran como una conducta ética de todo profesional de la prensa exigir que se levante el anacrónico, inmoral e injustificable bloqueo de Estados Unidos. ¡El bloqueo a Cuba debe cesar!

Tenemos la convicción de que una vez más Estados Unidos desconocerá la abrumadora votación a favor de Cuba, tal como lo ha hecho en las dieciocho ocasiones anteriores. Pero, de igual manera, no tenemos la menor duda de que los periodistas cubanos mantendrán en alto sus banderas de lucha y continuarán trabajando en la construcción de un periodismo veraz y digno, a la vez que no desmayarán en su lucha contra la mentira y la manipulación de
los grandes medios transnacionales.

Las causas justas son las que tienen espacio en el mundo. La de Cuba, la de su pueblo, la de sus periodistas, vencerá, más temprano que tarde.

Unión de Periodistas de Cuba
Federación Latinoamericana de Periodistas

20 de octubre de 2010

Anuncios
Both comments and trackbacks are currently closed.
A %d blogueros les gusta esto: